jueves, 31 de mayo de 2012

Un foro ultraconservador llama al regreso de la mujer al hogar


Rearme ideológico, con ingredientes de moral, religión y ultraconservadurismo, frente a los tiempos que corren. “Autenticidad de la mujer: redescubriendo la vida en el hogar”, “soluciones al comportamiento homosexual”, “cómo mantener a la familia unida: soluciones prácticas”, “contra la ideología de género” o “ataques a la familia” —traducido al inglés como “el lobby homosexual”—. 

Son algunos de los temas, junto con “el doloroso drama del aborto” o “el coste social de la pornografía”, que abordará desde este viernes hasta el domingo en Madrid el Congreso Mundial de Familias (CMC) en su sexta edición. La organización ultraconservadora que lleva el mismo nombre, nacida en 1997 en EEUU, desembarca en España de la mano de Hazteoir, una asociación contraria al aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo.

El congreso madrileño, en defensa de la importancia de la “familia natural” —entendida como por un matrimonio heterosexual “abierto a la vida”, detallan fuentes de la organización española—, contará con la presencia del eurodiputado popular Jaime Mayor Oreja —que ha calificado de “aberración” la interrupción voluntaria del embarazo— y del obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, quien en una homilía televisada la pasada Semana Santa asoció homosexualidad y prostitución y aseguró que muchas mujeres que abortan “no pueden dormir por el pecado”.

El prelado presidirá este viernes la sesión titulada “la familia natural y la revolución contra la familia”, en la que participará el cardenal Ennio Antonelli, presidente del Pontificio Consejo para la Familia del Vaticano. Pero también está prevista la intervención de representantes de otras religiones (judía, ortodoxa y protestante) y de expertos o militantes de distintos países, incluido EEUU.
Según Hazteoir, la Conferencia Episcopal “no se ha involucrado en la organización del congreso”. “No tenemos nada que ver con ello”, puntualiza un portavoz de los obispos, que no se pronuncia sobre la cita. El plantel de intervinientes lo ha coordinado en parte la Universidad Francisco de Vitoria —propiedad de los Legionarios de Cristo—

Para los organizadores, ha llegado el momento de tomar la iniciativa ante los vientos que soplan. Y eso pasa por “comprender las políticas que han minado a la familia (el lobby homosexual, control de natalidad, políticas antivida incluyendo aborto y eutanasia, el enfoque de ideologías de género) para confrontar el problema social y político”, se lee en la presentación del “programa científico”. Este jueves, en la rueda de prensa previa a la cita, hicieron alarde de victimismo. El responsable de Hazteoir, Ignacio Arsuaga, lamentó “la exhibición de intransigencia” de los sectores que se oponen a sus planteamientos.

El principal convocante internacional de la cita es el Centro Howard para la Familia, la Religión y la Sociedad. Su director, Allan Carlson, que intervendrá en Madrid, ha criticado duramente lo que considera un acoso de los gobiernos socialdemócratas a la familia tradicional. Considera que “el mayor desafío en el siglo XXI es la implosión demográfica”, la despoblación. A su juicio, uno de los factores que más han agravado la crisis demográfica es el matrimonio homosexual. Para el Congreso Mundial de las Familias, España “es un país que aún se está recuperando de ocho años de un líder socialista, [José Luis Rodríguez] Zapatero, que impuso a la ciudadanía la legalización del matrimonio homosexual y el aborto, a pesar de que está mayoritariamente en contra de ellos”, según Larry Jacobs, director gerente de esa organización.

Información extraída de http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/05/24/actualidad/1337887882_303210.html

martes, 22 de mayo de 2012

Martha Rosler. Mujer, Artista y Feminista.




Martha Rosler es una artista de sensibilidad política y compromiso social. En especial ha explorado críticamente la problemática del urbanismo, de la mujer, de los medios de comunicación, aunque su reflexión es mucho más amplia. Su voluntad es analizar este otro lado del discurso políticamente correcto, las relaciones de cada día; es decir, realizar una especie de radiografía del poder político, pero también de su expresión en la vida cotidiana.
Ha mantenido una posición clave en el desarrollo de nuevos modelos de práctica artística orquestados en torno a la voluntad de trabajar políticamente, es decir, de encontrar nuevas formas de interacción entre el arte y las fuerzas sociales. Su obra parte de una tradición del pensamiento y la práctica fotográfica de izquierdas que tiene sus orígenes en las vanguardias productivistas de los años treinta. La fotografía y el fotomontaje se conciben así como medios de activismo más próximos a las nuevas formas mediáticas de arte popular que a las tradiciones de las Bellas Artes.

Con este trasfondo ideológico, Rosler atraviesa los años setenta y ochenta integrando en su obra múltiples influencias teóricas, muy especialmente las vinculadas al feminismo y a la reflexión urbanística.

Martha Rosler es uno de los iconos del arte feminista desde los años setenta, aunque su obra aborda otros temas, como las guerras entabladas por su país. Su trabajo ha recorrido el video, la instalación, el performance, el collage y el fotomontaje.

¿Cuándo te asumiste como artista feminista? ¿Por qué?
Fue un proceso evolutivo. En la escuela de arte no pensaba en el feminismo porque no existía como lo conocemos hoy. Pero la situación de la mujer siempre estuvo presente en mi mente y era un tema que se discutía. La segunda ola del feminismo no salió de la nada. Llevaba 150 o 200 años construyéndose. Hasta entonces había mantenido mi obra separada de mis ideas políticas, que provenían de un sentido de justicia y del compromiso heredado de mi religión, que presupone un interés por la comunidad y por el mundo. Pero empecé a sentir que, en términos del movimiento en contra de la guerra y de la representación de la mujer, esto resultaba artificial. En ese momento yo hacía arte abstracto, pero al ver que la lucha era en contra de las representaciones de la mujer, entendí que había que combatirlas con otras representaciones. Supongo que lo que me hace artista feminista es trabajar con imágenes de mujeres que cuestionan los roles sociales tradicionales y evidencian su desigualdad.

¿Consideras que el arte feminista ha cambiado la forma de representar a la mujer?
Si, en muchos sentidos. Pero hay que entender que cualquier cambio progresista implica una reacción y que en este caso fue muy violenta. Si bien la imagen de la mujer puede parecer más degradante que antes, está situada en un contexto en el que se entiende que las mujeres somos capaces de desempeñarnos tanto en la esfera pública como en la privada.

Con frecuencia me encuentro con artistas jóvenes cuya obra tiene contenido feminista, aunque ellas no se asumen como tales. Para algunas el feminismo, incluso, es algo superado. ¿Qué piensas de esta situación?
Hay una generación de jóvenes cuyos padres las educaron pensando que podían hacerlo todo. Al crecer se dan cuenta de que eso es falso. El suyo es un feminismo ingenuo, al que llegan por instinto. En otras palabras, redescubren el feminismo a través de su obra. Habría que preguntarles qué problemas enfrentan y qué podría ser feminista en su trabajo. Para mí lo sorprendente es la capacidad de respuesta de estas jóvenes a las condiciones reales, codificando su crítica-resistencia a través de su obra.

Me interesa tu pieza Biblioteca Martha Rosler, en la que expusiste cerca de ocho mil volúmenes de tu biblioteca en distintos museos. Es como desnudarte intelectualmente, pero también es una forma de compartir tu bagaje cultural. ¿Qué papel juega para ti la tensión entre lo efímero y lo permanente en este trabajo?
Es una de las paradojas actuales: ¿queremos conservar todo o dejar que fluya? Yo tengo sentimientos encontrados al respecto. Siempre digo –yo que guardo todo– que si desapareciera el papel de mi casa, ésta flotaría hacia el cielo. De hecho, cuando terminamos el proyecto de la biblioteca –que duró cinco años– instituimos un proyecto de archivo sobre una exposición de 1989 en torno a la creciente indigencia en los Estados Unidos en la que trabajé con artistas, activistas y organizaciones. Se llama Si vivías aquí todavía. Un proyecto de archivo de Martha Rosler y no muestra documentos sobre la exposición original, sino sobre las relaciones sociales entre sus participantes. No se trataba de volver a exponer el trabajo anterior, sino de reactivar su estructura. La exposición está llamando mucho la atención y no sólo en el medio artístico.

A lo largo de tu trayectoria has propuesto cambios radicales tanto en la forma en tu obra –usando el video como soporte, por ejemplo– como en las temáticas que abordas. ¿Qué ha sido más divertido?
Probablemente trabajar en la forma, aunque el contenido es lo que hace que ésta cambie. En lo que se fija el medio artístico es en el aspecto formal. Se espantan cuando se les presenta algo diferente, y esto es muy gratificante.

Últimamente has retomado propuestas de hace décadas, como tus collages de escenas domésticas invadidas por imágenes bélicas. ¿Por qué?
Supongo que es un proceso que se da con la edad. Cuando era joven veía a los cineastas veteranos rehaciendo sus guiones de treinta años atrás y me parecía terrible. Hoy estoy en las mismas. Veo obras anteriores y detecto que eran válidas en el pasado pero lo son aún más hoy. Retomé los collages en particular después de 35 años porque sentí que al insistir en un tipo de obra por la que me conocía la gente se preguntaría por qué lo estaba haciendo. La respuesta es: Porque hoy estamos haciendo lo mismo en Afganistán que lo que hicimos en Vietnam. Es una guerra sin objetivos claros y debemos cuestionar a nuestro gobierno, que es una máquina de guerra siempre en busca nuevos objetivos.

¿En qué nuevos proyectos estás involucrada?
Estoy editando material cinematográfico sobre viviendas que tomé en los alrededores de Ciudad del Cabo en 1990 y 1994, cuando viví en Sudáfrica hacia finales del Apartheid, justo cuando liberaron a Mandela. Era un momento de esperanzas utópicas para todas las personas desposeídas por la colonización.



Información extraída de:
















lunes, 21 de mayo de 2012

Los recortes sociales se ceban más con las mujeres




Cerca de 30 asociaciones de mujeres y sindicatos denuncian en un manifiesto la reducción en los presupuestos de las partidas destinadas a la igualdad. Los colectivos aseguran que las partidas contradicen la ley y no fomenta la igualdad entre mujeres y hombres.

Organizaciones sociales y sindicales han advertido de que la situación de crisis económica y los recortes y ajustes que muchas administraciones están acometiendo para hacerle frente están perjudicando más a las mujeres que a los hombres y que su situación de "vulnerabilidad" se ha agravado.

El presupuesto destinado a la promoción de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres se ha reducido en un 19,9% en los Presupuestos Generales del Estado (PGE), según han recogido en un manifiesto cerca de una treintena de asociaciones de mujeres y sindicatos.

En el manifiesto, que hace tres semanas registraron las organizaciones en el Congreso de los Diputados y que estaba dirigido a los grupos parlamentarios, los colectivos aseguran que los Presupuestos contradicen de forma "clara" la Constitución en su artículo 9.2 y no fomenta la igualdad entre mujeres y hombres.

La adjunta a la Secretaría Confederal de la Mujer de CC OO, Susana Brunel, sindicato que se ha adherido al escrito, ha afirmado que la Carta Magna insta a los poderes públicos a "remover los obstáculos" que impidan facilitar la plena participación de las personas en la vida económica, política, social.

En el caso de las cuentas del Estado para 2012, Brunel ha asegurado que no solo no facilitan la igualdad efectiva de género sino que van en su contra.

"Tijeretazo" a Sanidad, Educación y Asistencia Social

"Los recortes tienen un fuerte impacto en programas que van a tener una incidencia muy directa en las mujeres", ha señalado Brunel, quien ha explicado que si se recorta en sanidad y en ayuda a la dependencia, las mujeres, por su rol tradicional en la sociedad, serán las que se hagan cargo de los dependientes.

Los ajustes conllevarán que las mujeres abandonen el mercado laboral y vuelvan a las tareas domésticas. De hecho, los colectivos señalan en el documento que los ajustes en sanidad, educación y asistencia social son sectores ocupados mayoritariamente por mujeres y que suponen el 23% del empleo femenino (casi dos millones de mujeres frente a 700.000 hombres) y conllevarán que las mujeres abandonen el mercado laboral y vuelvan a las tareas domésticas.

Elena de León, de la Plataforma de Mujeres en la Diversidad de la Comunidad de Madrid, que también ha suscrito el manifiesto, ha subrayado que en los PGE "hay una estrategia de recortes que se han cebado con las políticas de igualdad y con las asociaciones de mujeres".

Además de las cuentas estatales, De León ha denunciado que la Comunidad de Madrid "se ha cargado" el fomento del asociacionismo y las organizaciones de mujeres no reciben ayuda, por lo que llegarán a estar en una situación crítica.

Fuentes del movimiento asociativo feminista han asegurado que las organizaciones temen que las partidas que destina el Instituto de la Mujer a subvencionar programas de políticas activas de empleo femenino no se repartan entre los colectivos sino entre otros organismos como por ejemplo las Cámaras de Comercio.

Por su parte, la presidenta de la Fundación Mujeres, Marisa Soleto, que también rubrica el manifiesto, ha destacado que las asociaciones de mujeres hacen una gran labor social que hacen en comparación con las ayudas que perciben.

Las asociaciones han criticado también el informe de impacto de género que acompaña a los PGE y que consideran que afirma de forma "irresponsable" que estos tendrá un efecto positivo en la reducción de las desigualdades de género.

Información extraida de: http://www.enfocant.info


martes, 15 de mayo de 2012

Literatura feminista


Aún a riesgo de caer en lo que a muchas les resultará un tema obvio, hoy aprovechamos para dedicarle unas palabras a la literatura de temática feminista. Y es que no solo de noticias, ensayos o manuales vive la mujer, sino que es posible disfrutar de una lectura placentera al tiempo que aprendemos sobre distintos temas que nos afectan aquí y ahora, o que afectaron en otra época y lugar, pero de los que siempre podemos extraer moraleja.

Aunque hay varios ejemplos que datan de muchos años atrás, la literatura feminista lleva pegando fuerte en la escena literaria mundial desde hace menos de medio siglo. Si bien antes era casi impensable que una mujer pudiera escribir, y mucho menos tratando temas considerados tabú, hoy en día es posible leer las historias más polémicas, revolucionarias o devastadoras de manos de escritoras que han decidido dar voz a las silenciadas por la historia.

Porque es entretenido a la par que edificante, y puede ayudarnos a conocer otras realidades de las que no somos tan conscientes, os instamos a que leáis mucho para así aprender otro tanto y conoceros a vosotras mismas un poco mejor. Por todo ello, periódicamente os recomendaremos algún libro cuya temática o circunstancias nos resulten de especial interés por diversas razones. Por supuesto os invitamos a valorar estos textos, sugerir otros distintos o compartir vuestras impresiones.


Comenzamos hoy con una escritora quizá poco conocida, pero muy interesante: Kate Chopin, artista estadounidense que trabajó durante la segunda mitad del siglo XIX. Durante su carrera publicó fundamentalmene historias cortas, pero también escribió algunas novelas, entre las que destaca El despertar (The Awakening). Publicada en 1899, horrorizó a la crítica y marcó a su autora de por vida, pero no consiguió acallar su voz. Esta historia, ignorada durante décadas pero rescatada durante las primeras oleadas de crítica feminista, trata sobre una mujer que, infeliz en su matrimonio, toma consciencia de su cuerpo y explora su sexualidad. 

[Imagen extraída de Wikipedia] 

miércoles, 9 de mayo de 2012


Mujeres en los Medios de Comunicación sexistas



Cospedal cierra los centros de atención a las mujeres

Centenares de victimas se verán afectadas por los recortes.

La política de recortes sociales anunciada por el Gobierno de María Dolores de Cospedal (PP) en Castilla-La Mancha ha llegado también a la atención a las víctimas de violencia de género. Así, un total de 85 centros de información, sensibilización y atención a la mujer y 13 casas de acogida para mujeres maltratadas cerrarán sus puertas a partir del próximo 1 de enero, según alertó ayer la directora del Insituto de la Mujer, Teresa Blat, en una jornada sobre violencia económica organizada por la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres.

Otros servicios de urgencias especializados también se verán afectados por el tijeretazo y cerca de 500 trabajadores pueden empezar el 2012 engrosando las listas del paro.

"Ni siquiera nos han dado alternativas", lamenta una trabajadora
Los recortes presupuestarios han supuesto una reducción de 9,8 millones de euros en la partida destinada al Instituto de la Mujer de la comunidad. La directora de este organismo, Teresa Novillo, remitió el pasado martes una carta a los centros afectados en la que les informaba de esta medida. "Dada la coyuntura económica que hemos heredado y en la que actualmente nos encontramos, y que necesariamente nos obliga a racionalizar la financiación que desde el Instituto de la Mujer se realiza para el mantenimiento de estos recursos [...] el actual convenio de colaboración no va a ser prorrogado desde este instituto", reza el documento.

Y esa fue la única explicación que recibieron. "Nos han notificado que nuestro contrato finaliza el 31 de este mes. A partir del 1 de enero se dejará sin recursos a una población vulnerable, especialmente a las mujeres que viven en el ámbito rural y no tienen posibilidad de desplazarse a otros lugares para recibir ayuda", denunció ayer Yolanda Amores, trabajadora del Centro de la Mujer Mancomunidad de la Mancha (Ciudad Real).

Ella es psicóloga y atiende, junto a otros tres compañeros, a más de 350 mujeres de siete municipios de la provincia. "¿A dónde las derivamos? ¿Quién va a hacer el seguimiento de las mujeres que utilizan la teleasistencia? Ni siquiera nos han dado una alternativa", protestó.

"El servicio se va a mantener", asegura el Gobierno autonómico
"Estamos ante una situación dura e injusta, que supone un ataque a los derechos de las mujeres", denunció también Teresa Blat, quien especificó que sólo en las casas de acogida se alojan unas 96 mujeres. Muchas, además, tienen a sus hijos con ellas.

"¿Qué hacemos con ellas, las echamos a la calle?", se preguntó María [nombre ficticio], miembro de una asociación de atención a víctimas de violencia de género de Albacete. Ellas llevan ya tiempo sin recibir subvenciones y han tenido que abandonar el local en el que trabajaban. "Nuestro trabajo de diez años está desapareciendo en meses", lamentó María. "El PP culpa al Gobierno anterior de [José María] Barreda (PSOE), pero ellos tampoco han pensado soluciones que no perjudiquen a la mujer", sentenció.

Ambigüedad

Desde el Instituto de la Mujer regional, en cambio, aseguran que "se buscarán nuevos mecanismos para el mantenimiento del servicio" como la elaboración de un nuevo instrumento jurídico que "permita seguir prestando a todas las mujeres de Castilla-La Mancha un servicio de máxima calidad". "Para el Gobierno regional sigue siendo prioritario continuar trabajando por la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres y por la erradicación de la violencia de género", concluyen en la carta.

Por su parte, el portavoz del Gobierno de Castilla-La-Mancha, Leandro Esteban, también justificó ayer la decisión de suprimir los convenios con los centros, informa Efe. "La atención a las víctimas no sólo se va a mantener, sino que se va a mejorar y con bastante menos dinero público", declaró.

"Ese anuncio es algo muy ambigüo", apostilló Amores, psicóloga del centro de Ciudad Real. "Además, hemos pedido explicaciones al Gobierno y aún no hemos obtenido respuesta", concluyó.

lunes, 7 de mayo de 2012

Manual para un periodismo no sexista


Aún es común en los medios de comunicación encontrarnos con estereotipo como imágenes sensuales de la mujeres públicas, enfoques conservadores sobre los problemas de salud sexual/reproductiva y situaciones de violencia.

Comunicación y la información-AC (Cimac), con el apoyo de Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y el Instituto de Mujeres del Distrito Federal (Inmujeres - DF), lanzó recientemente la segunda edición del manual "Para la construcción de un periodismo no sexista”.

 La publicación lleva a los/las periodistas informaciones acerca de la importancia de visibilizar a las mujeres y reconocerlas como protagonistas de los eventos difundidos en los medios de comunicación.

 Al hacer un recorrido a través de México, América Central, Caribe y América del Sur, el informe señala que logró encontrar en los medios de comunicación abordajes sobre la condición social de las mujeres. Sin embargo, se dio cuenta de que no existe una mirada con perspectiva de género que sea preponderante en los medios de comunicación de esas regiones.

 Partiendo de esto, el manual propone el desarrollo de un periodismo no sexista "que promueva la igualdad entre hombres y mujeres y la democratización de los medios de comunicación". Uno de los pasos para este cambio, puede ser la renovación en el lenguaje utilizado en las materias y noticias, de forma tal que toda la población se vea reflejada y se reconozca en ellas.


 "Realizar un periodismo no sexista requiere un trabajo profesional con una perspectiva de género que visibilice, desde un lenguaje sin estereotipos, la condición social en que viven las mujeres", explica el informe, recordando que aún es común en los medios de comunicación encontrarnos con estereotipo como imágenes sensuales de la mujeres públicas, enfoques conservadores sobre los problemas de salud sexual/reproductiva y situaciones de violencia.

 En ocho capítulos, el manual abarca temas como 'Las mexicanas en el campo del periodismo nacional' (Capítulo 1), que describe la lucha de las profesionales mexicanas para ganar espacio en los medios de comunicación como directoras, editoras, colaboradoras, reporteras y articulistas. "Nuevas realidades para el tratamiento de las noticias" es el título del capítulo dos. CIMAC muestra que los medios de comunicación tienen una lectura de la realidad, que a través de temas, programaciones y noticias escogidas definen la agenda política y social.

 En el capítulo tres, ‘Discurso de los medios’, el informe aborda los factores que interfieren en la construcción de una noticia. "¿Es posible cambiar el sistema productivo de medios y hacer un espacio dentro del discurso mediático que le de protagonismo a las acciones de las mujeres?" pregunta Cimac en este capítulo. En la parte cuarta:”La noticia no tienen sexo, tiene género”, el manual aclara lo que es la aplicación de la perspectiva de género en la información.

 El Capítulo cinco, ‘Poner la A no basta’ hacia un enfoque de lingüística y de género. El seis, 'Nuevos conceptos, nuevas palabras', explica cómo palabras y conceptos usados hoy en día se originaron en la lucha de las mujeres para poner fin a todas las formas de discriminación contra ellas. ‘El periodismo no sexista como una especialización’, lo siete, muestra como la introducción de la perspectiva de género en las noticias "genera un aspecto innovador de mirar, de interpretar la realidad con otros ojos".

 Al final de siete capítulos, Cimac propone ejercicios prácticos para ayudar a las/os profesionales a ejercer diariamente un periodismo no sexista. Tema similar al del capítulo ocho 'Cambios de estilo de vida para lograr un periodismo no sexista’, aquí se presentan propuestas para ayudar a los/as periodistas a evitar la discriminación lingüística al cuando escriben una noticia y a no utilizar el masculino genérico.
El Manual completo puede verse en español en el siguiente enlace:
http://www.cimac.org.mx/cedoc/publicaciones_cimac/hacia_la_construccion.pdf

miércoles, 25 de abril de 2012

Ariana, Argentina, Euskal Herria...

En la madrugada del 14 de marzo de 1977 fue el último abrazo de mi madre cuando estábamos rodeados de militares y las balas entraban por todas partes

Mujeres que caminan, ¡que el mundo no mire hacia otro lado!

Ariana

Formó parte del imperio persa Aqueménida en la antigüedad, hoy actual Afganistán.

Las montañas de Ariana, de la provincia de Paktia, son de una belleza indescriptible, de luz tan real como los bosques que afortunadamente aún quedan en el Amazonas. Es en éste entorno donde ubico mi poblado, aldea de casas de adobe, algunas de madera, donde han vivido hombres, mujeres, niños y demás seres junto a los recursos naturales que la naturaleza les iba ofreciendo, desde que Afganistán, se llamara Ariana. Allí vivía Aisha y Nadir con sus tres hij@s ajenos al siniestro “trajín” del imperio en su país; ajenos incluso a las leyes que los Talibanes imponen a la fuerza allá donde campan. Aisha y Nadir, como el resto del poblado tenían sus propias leyes que se fundamentaban en el respeto, la convivencia, amistad y, el trabajo comunitario. Sí hay para todos, bien y, si no hay, no hay para nadie. Así se organizaban, así lo hicieron siempre. Tras las montañas nada existía, ellos nunca habían estado mas allá, lo que tenían lo consideraban suficiente, se sentían satisfechos de su entorno. Aisha disfrutaba de sus hij@s, que entre soles y lunas vio crecer en ese entorno libre que muchos humanos ya desconocemos. Amaba a su compañero y valoraba tanto como a ella misma, la respetaba y quería sobre el claro de la luna donde la contaba historias y cantaba versos de sus antepasados, de los mejores poetas que han habitado éstas tierras como Al-Nafis y Al-Jazari... Aisha reía y los niños cantaban junto a ellos bajo el contagio de la vida en su expresión natural. Cantar es sacar la felicidad que uno siente dentro, compartirla con los demás, disfrutar al mismo tiempo. Un ruido ensordecedor, reventó la mañana, sobresaltando los sensibles oídos de los habitantes de Ariana.

Entre las montañas aparecieron unos helicópteros tan negros como una noche sin luna ni estrellas. Aterrizaron en medio del poblado y de él salieron, como ratas en busca de la presa varios soldados ataviados de todo tipo de armas dando alaridos; los niñ@s empezaron a llorar, asustarse del monstruo que les gritaba, insultaba, despreciaba y corrían sin aliento a refugiarse en sus hogares. Pero el monstruo entró casa por casa disparando como 'demonios' venidos de lo más triste de la tierra. Violaron a las mujeres y niñas, mataron, descuartizaron e incendiaron; una orgía para ellos, un festín para cargar pilas y seguir destruyendo más hogares. En ese momento, Aisha y su familia dejaron de existir como tal, porque en ese momento, justo en ese momento, Ariana pasó a llamarse Afganistán y, el poblado de Paktia, allá en esas hermosas montañas desapareció para siempre.


Argentina

“Las madrastras o las cenicientas de los cuentos de los hermanos Grimm no alcanzan para imaginar lo que sucedió en Buenos Aires a partir de la noche del 14 de marzo de 1977. Después de un operativo, la policía depositó a tres niños en una casa de huérfanos de Banfield en la que conocieron durante siete larguísimos años el socavón del infierno del que todavía, en ocasiones, no terminan de entender si de verdad han salido alguna vez”.

Una noche de marzo de 1977, llegaron oscuros militares tiñendo la noche, a una casita donde dos niños y su hermanita la niña María Ramírez, quedaron desarraigados de sus felices vidas al lado de sus papas que los cuidaban y adoraban. A la mami la desaparecieron para siempre, y a su papá le tenían preso a fuerza de electrones, golpes y humillaciones. Los oscuros personajes llevaron a la hermosa niña María y a sus hermanitos a una muy fea, que llamaban “casa de acogida”, pero esa era una trampa, una gran mentira para engañar y reírse de los niños que en el fondo odiaban, no era una casa para acoger a niños y quererlos, eran muros donde se cobijaba la tortura, una casa que encarnaba dentro de ella los horrores mas macabros, mas penosos e indignos para los niños, para cualquier ser humano. María, lo describió así:

“En la madrugada del 14 de marzo de 1977 fue el último abrazo de mi madre cuando estábamos rodeados de militares y las balas entraban por todas partes. Era terrorífico el operativo, las balas no terminaban de tirarnos. Yo tenía 4 años; Carlos, 5 y Mariano, 2. ¿Por qué pasó todo esto? ¿Por qué tuvimos que salir por la ventana de atrás? ¿Por qué vos no? Antes de saltar afuera, nos abrazaste fuerte y largo. No era un abrazo común: era un abrazo de ¡despedida! Me recuerdo de tus últimas palabras: ‘María te quiero’, e igual a mis dos hermanos. Y también la promesa que te hicimos de cuidarnos uno al otro”.

Tenían 2, 4 y 5 años de edad cuando miraban el operativo en el que un grupo de asesinos, militares, secuestró a su mamá. La policía los abandonó en el Casa Belén, que dependía de una parroquia de Banfield, y sus nombres entraron en un expediente en el que la jueza de Lomas de Zamora Marta Pons se negó a devolverlos cuando una tía los reclamó, porque su padre estaba en la cárcel. La jueza rompió los papeles con sus nombres públicamente, sin el más mínimo pudor... Para acercarnos un tantito cuanto menos al dolor de su desgarro, hay que saber que María estuvo desde los cuatro hasta los once años encerrada en ese “Hogar” de tortura siniestro. Que, de noche, la casa conoció escenas similares a las de un centro militar clandestino. O que ella tenía que enterrar las monedas que alguno de los militares, asiduos concurrentes, le entregaban cuando empezaron a abusar de ella, al igual que a sus dos hermanitos. Que cuando se subió a un avión en 1983 con destino a Suecia, con su papá, todavía no sabía leer o escribir; que enmudecía por espasmos, que no comía y que un día, muchos años después, entre intentos de quitarse la vida, tomó clases de pintura y los profesores corrieron por el espanto de lo que empezaron a ver en sus cuadros:

“Vivíamos en distintas partes, clandestinos. Pasamos por distintas casas. Dos años después, cuando nos secuestraron, estábamos viviendo en Quilmes. Esa noche vino toda la tropa, no quedó casi nada, me acuerdo cómo entraban las balas o del perrito que se esconde atrás de la congeladora. No sé cuánta gente había, pero me acuerdo que nosotros salimos por la ventana con la ayuda de nuestra madre.

Después “caímos en las manos de la jueza Pons, que conscientemente nos hizo desaparecer poniéndonos como NN. Cuando llegamos a la Casa Belén nos bautizaron de nuevo y nos cambiaron el apellido a Maciel. Recibimos el apellido del militar del hogar. Los nuevos padres nos exigían decirles: ‘mamá’ y ‘papá’. Era algo imposible. Pero cuando yo no aguantaba más los golpes, me entregué a llamarlos así: ‘mamá’ y ‘papá’ a Manuel y Dominga.

Mi nuevo padrino me llevaba a su trabajo que eran centros clandestinos donde las paredes tenían más sangre que pintura. En una ocasión no me dejaron entrar porque adentro había gente ‘trabajando’. Podía escuchar la música muy fuerte, las ventanas estaban cerradas. Pero mientras esperaba a mi padrino podía diferenciar que en el fondo de la música había gritos de personas. Gritos de dolor. Ese hogar era un infierno, era una cárcel para niños. Ahí estuvimos casi ¡siete años! Éramos ocho NN. ¡Yo me sentía enterrada viva! Porque el trato era inhumano, había falta de cariño y vida... te pegan y te hacen comer con los perros.

¿De dónde venía ese odio?

Hasta que entendéis que es por tus padres, para que no salgas como ellos. Esa era la razón...

Entendí que me estaban engañando y no quería creer lo que me decían. Ese, al final, fue mi secreto:

Me dije que nunca iba a decirles que tenía a mi mamá en la memoria... A veces en la soledad, uno puede hablar con alguien y yo pensaba que con ella, de esa manera, podía compartir mucho, porque también estaba prohibido hablar entre nosotros. Había que vivir en silencio. Nadie te pregunta cómo estabas, solamente eran órdenes. Desde afuera se veía todo perfecto, pero adentro era un infierno total...

Era muy clara la idea que tenían de cómo romper con el interior de cada persona, porque nosotros éramos basura para ellos:

A mí me pegaban para que les dijera mamá y papá y al comienzo no quería porque la señora esa era una bruja... Yo tenía cuatro años. Mi mamá era algo hermoso, cariñosa y ésta era totalmente distinta; Manuel, su esposo, era un milico, trabajaba de noche y tenía su ropa militar...

La casa era una base operativa durante la noche y de día venían siempre los militares, tenían reuniones en el comedor. Las noches eran momentos terroríficos. Hoy mismo todavía me cuesta dormir por todo eso. Ellos tenían sus reuniones y después pasaban por el dormitorio de las niñas: yo no podía dormir por los abusos sexuales y por el miedo de que nos separen a los tres.

Los abusos empezaron a los siete años, el hijo de Manuel tocó a todos los chicos, a mis hermanos y a mí. También venían los compañeros de Manuel y abusaban. Cuando se iban me dejaban una moneda.

La vuelta a la casa también fue una medicina bastante fuerte. La he vivido, tengo los vecinos, he abierto algo social, y esa fue la primera vez que hablé. Y “el Barba” y otros se sorprendieron porque nunca me escucharon hablar. Y ahí me decidí y hablé porque, como varias veces me pusieron un arma y me dijeron: “Si hablas alguna vez, click: te vamos a matar”. Me ponían el arma en la cabeza para demostrarme que era verdad, pero ya atravesé un poco ese miedo.

Euskal Herria

Amaia: "Me detuvieron el 29 de octubre, a las tres de la mañana. En el momento de la detención mis padres se encontraban en casa. Golpearon la puerta, mientras gritaban que era la Guardia Civil y que abriésemos la puerta. Me puse muy nerviosa y me entró el pánico, así que fui corriendo a la habitación de mis padres buscando resguardo.

Fue mi madre quien abrió la puerta, y nada más hacerlo entraron en casa muchos agentes de la Guardia Civil en tropel, con las armas en las manos, apuntando hacia todas partes y preguntando por mí. En aquel momento me di cuenta que no había escapatoria y se me cayó el mundo a los pies… me presenté ante ellos y les dije que yo era Amaia.

Me llevaron a la puerta y me colocaron unas esposas de metal a la espalda. Antes de llegar al portal me ordenaron bajar la cabeza y mientras me decían que ni se me ocurriese mirar, me dejaron en manos de otros dos hombres. Me agarraron de los brazos, me dijeron “ahora calladita” y me sacaron del portal y me metieron en un coche oscuro. Oí los gritos de mi madre dándome ánimos, estaba aterrorizada, me encontraba en sus manos y no podía hacer nada para salir de aquella situación. No podía creer que fuese cierto, aquello tenía que ser una pesadilla…

El que durante el trayecto me fue hablando me dijo “ya hemos llegado puta, y no nos has dicho nada”, mientras me dejaba en manos de otros guardias civiles. Estos, entre ellos había una mujer, me llevaron aun baño que estaba bajando unas escaleras; me dijeron que me quitase la ropa y me ordenaron ponerme bajo una ducha que allí había. Me mojaron entera con agua fría, después me devolvieron el tanga y el sujetador mientras me ordenaban que me los pusiera. Me quitaron los pendientes, las pulseras, los anillos...

Al cabo de unos diez minutos de que me hubieran metido en el calabozo, golpearon en dos ocasiones en la puerta, e hice lo que ellos me habían ordenado; me puse de espalda a la puerta contra la pared, me temblaba todo el cuerpo del miedo que tenía. Nada más se abrió la puerta oía la voz del guardia civil que había ido en el coche hasta Madrid, diciéndole a otro, al que llamó Garmendia, que hiciese lo que tenía que hacer. Se tiró sobre mí, me echó a la cama y me agarro muy fuerte de los brazos. Empecé a gritar que me dejase y ellos me gritaban “¡cállate puta!”. Entonces les vi, estaban encapuchados y el que había ido en el coche tenía bajados los pantalones y los calzoncillos, y venía hacia mí mientras me decía entre risas “nos vamos a follar a la novia del jefe”. Se tiró sobre mí mientras restregaba su cuerpo contra el mío... La puerta del calabozo estaba abierta y allí había no sé cuantos guardias civiles más que gritaban, entre carcajadas, que ellos serían los siguientes. Yo les gritaba, estaba llorando, pero les daba igual. El que estaba sobre mí, me sobaba todo el cuerpo con sus manos y cada vez se apretaba con más fuerza contra mi entrepierna mientras me gritaba. Los que estaban en la puerta estaban pidiendo su turno y entre risas me decían “te va a follar hasta la tía que está aquí con nosotros”... Cuando se fueron tenía todo el cuerpo completamente dolorido, me sentía ya sin fuerzas y estaba llorando sin parar, estaba completamente mojada y tirada en una esquina tapada con una manta.

No sé el tiempo que transcurrió hasta que de nuevo golpearon la puerta del calabozo; estaba temblando, no tenía ni fuerzas para levantarme y empezaron a gritarme “¡Levántate zorra que ahora es la buena, ponte en tu posición!”. Cuando hice lo que me ordenaron se abrió la puerta y, entre risas, me cubrieron los ojos. Me sacaron del calabozo, esposada y con la cabeza agachada. Bajamos unas escaleras, subimos más escaleras, dimos vueltas hacia un lado, al otro y me metieron en una habitación, poniéndome en una esquina contra la pared. Me empezó a hablar un hombre cuya voz no había oído hasta aquel momento. Me dijo que ya sabía que hasta aquel momento no había dicho nada interesante y que a partir de aquel momento comenzaba el infierno para mí; que tenía dos opciones y que al parecer había aceptado la más dura, que todo lo que me harían a partir de aquel momento sería culpa mía… mientras me preguntaba si quería cambiar de idea. Yo no podía dejar de llorar y le dije que no sabía nada, que no sabía por qué motivo me habían detenido. Entonces aquel hombre me dijo “tú has elegido” y diciéndome que se iba y me dejaba en manos de sus hombres, que a ver si cuando volviese tendría valor para seguir diciendo lo mismo. Acto seguido otro me agarró del brazo y sacándome de allí me llevó a otra habitación. Esta habitación era toda de baldosas. Cuando me metieron allí me quitaron el antifaz y pude ver que había cinco hombres, todos encapuchados. La luz que había era blanca y me producía dolor.

Me sentaron en una silla y me enseñaron un paquete de bolsas de basura, mientras me preguntaban si sabía para qué eran. Les dije que sí, y me obligaron a explicarles para qué las utilizaban. Estaban venga reírse hasta que uno de ellos golpeó la silla con la mano. Me dijeron que había perdido toda oportunidad y que de allí en adelante conocería lo que ellos llaman tortura. Me gritaban los nombres de amigos y conocidos y querían que les dijese de qué les conocía y en qué trabajaban. Les decía que a muchos les conocía pero que no tenían ninguna relación con la organización, por lo menos que yo supiera; en aquellos momentos me gritaban y me insultaban puta, zorra, mentirosa, y me colocaban una bolsa por la cabeza mientras me la apretaban por detrás. Al principio sentía calor, tenía la cara empapada en sudor, intentaba moverme cuando la bolsa me tapaba la boca, no podía respirar y comenzaba a marearme; conseguía romper la bolsa con los dientes, y en aquellos momentos, cuando empezaba a respirar de nuevo, me golpeaban en los oídos sopapos con la mano abierta. Me levantó un poco el antifaz, me enseño una pistola, era de metal. Yo intenté revolverme, estaba aterrorizada pensando que me iban a pegar dos tiros… Entre risas me preguntaron si la quería coger con las manos, a ver si tenía “cojones” como mi hermano y mi compañero para dispararles; yo les decía que no, entre sollozos, temblando y ellos entre risas me decían cosas del estilo de “puta traidora”. Entonces sentí el metal entre mis piernas y un guardia civil me susurró que no me moviese, yo lloraba, y empecé a gritar como una loca, mientras hacía fuerzas por juntar mis piernas, pero no podía porque tenía atados los tobillos a las patas de la silla…

Me puso la pistola entre las piernas y con su mano me apartó el tanga, yo le gritaba que me dejase en paz, pero él comenzó a golpearme en los oídos con las manos abiertas a la vez que me gritaban que estuviese quieta o que se le iba a escapar un tiro porque la pistola estaba cargada. Oía las carcajadas de los demás diciendo cosas del estilo de “zorra, guarra, puta, si te va a gustar”... no podía parar de llorar y ya no tenía fuerzas para gritar. Empezó a introducirme y a sacarme la pistola de forma más violenta, lo que me provocaba dolor, mientras el que me estaba violando me susurraba “si te gusta puta”, “no vas a tener un hijo de puta porque te voy a pegar dos tiros”; su olor se me metía hasta dentro, me daba asco, no sé si alguna vez se me irá ese olor de la cabeza…

Todos estaban riéndose, uno me sujetaba por el cuello mientras el otro una y otra vez me metía y me sacaba el cañón de la pistola en la vagina y me sobaba el pecho de forma muy brusca, apretándome el pecho con las manos. Notaba dentro de mí el frío del metal, ellos me repetían que la pistola estaba cargada y que si disparaban sería mi culpa…

No sé durante cuanto tiempo se prolongó la violación, pero me quedé muda, estaba como perdida; en aquella habitación estaban violando mi cuerpo pero por un momento yo conseguí huir de allí, entre sollozos, pero conseguí huir de allí; me acordaba de la gente de mi entorno, estaba con ellos y con ellas, estaba protegida…

De repente sacó muy bruscamente el cañón de la pistola de dentro de mí... Cuando vinieron de nuevo a buscarme, había pasado mucho tiempo, vino la mujer y me llevaron al baño, con los ojos tapados, me obligaron a ducharme y me dieron ropa limpia... Después me metieron en un furgón quitándome el antifaz, me llevaban a la Audiencia Nacional, empecé a llorar, por fin estaba fuera de aquel infierno.”

El 27 de octubre del 2009, Amaia Urizar, de 27 años abandonó la cárcel después de 5 años privada de libertad, y después de haber sufrido un suplicio de “hombres” vestidos de negro, al igual que les pasó a los habitantes de la aldea de Ariana, de la niña María Ramírez en Argentina, y de tantos otros seres humanos que ayer y hoy son víctimas de lo mas oscuro de éste mundo.


PD. “Sin duda, los vejámenes sexuales tienen un componente machista, no sólo te muestran el poder de las armas, de la superioridad física, de la situación de inferioridad que de hecho se produce al estar vendadas y esposadas, sino también el símbolo la demostración del otro poder: el poder fálico”, dijo Silvia Ontivero de Argentina, que sufrió en su propio cuerpo, tres y cuatro veces por día durante su cautiverio en el D2, de la ciudad de Mendoza... “La violación era una forma más de degradación, la idea era convertirte en nada, es un recuerdo que no se borra nunca, eso de cómo percibes en ese momento la transformación de hombre a alimaña. No quiero decir animal por respeto a los animales. Como mujer lo que percibes es que quien te somete es un monstruo, no puedes verlo de otro modo porque ahí, en ese ser, esa alimaña, no hay inteligencia, ni humanidad, no está dentro de la categoría humana que estás acostumbrada a tratar”.

Son hechos, testimonios, denuncias de rigor apremiante, son los pueblos azotados que hablan a viva voz, es el imperialismo y su capitalismo maldito en el mundo restregando la tortura sobre culturas, seres que antes de ellos nacer le tienen marcado el destino. Una práctica de hechos que evidencian una vez más, mil y un millón de veces al monstruo. Cadena de acciones con eco de escalofrío; es el poder absoluto, es el imperio destructor, su fuente, por donde emerge la vida del planeta.


Maite Campillo (actriz)

miércoles, 18 de abril de 2012

El Gobierno reduce un 71% el presupuesto para campañas contra la violencia machista



El Ministerio del ramo admite que los presupuestos de este año no contemplan una partida específica para el programa de reeducación de maltratadores.

A pesar del "ajuste", se mantienen sus tres servicios fundamentales: el 016, las pulseras GPS para los agresores y el teléfono de emergencias Atenpro.

Su difusión se centrará ahora en las redes sociales e Internet.

La Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad ha reducido un 71% el presupuesto destinado para las campañas publicitarias de sensibilización y contra la violencia machista, cuya difusión se centrará en las redes sociales e Internet.

La intención del Gobierno es reutilizar campañas ya existentes cuyo mensaje sigue de actualidadLo ha señalado el titular de este departamento, Juan Manuel Moreno, quien ha explicado el presupuesto de la Secretaría para 2012 en la Comisión de Sanidad y Servicios Sociales del Congreso de los Diputados. Moreno ha destacado que su departamento dispone de 1.809 millones de euros, lo que significa, ha dicho, que el 78% de los créditos del Ministerio se destinarán a los servicios sociales y a la igualdad.
Para fomentar la igualdad de género, el Gobierno invertirá 25 millones de euros y, en este sentido, Moreno ha apuntado que esta cuantía supera a la ejecutada el pasado año. Ha subrayado que el presupuesto global de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género es de 23.905.000 euros -alrededor de un 21 por ciento menos que en 2011.

A pesar del "ajuste", la delegación mantiene sus tres servicios fundamentales: el servicio telefónico del 016, las pulseras GPS para los agresores y el servicio teléfono de emergencias con localizador de la llamada y servicio las 24 horas (Atenpro).

Sin partida para la reeeducación

Moreno ha reconocido que los presupuestos de este año no contemplan una partida específica para el programa de reeducación de maltratadores, que suponía un millón de euros "porque el año pasado el anterior gobierno no lo ejecutó". "Me imagino que no lo vería interesante y por tanto cuando no se ejecuta un programa, el siguiente presupuesto se elimina", ha expuesto el secretario de Estado.

Cuando no se ejecuta un programa, el siguiente presupuesto se eliminaLa técnica presupuestaria establece que las partidas que no se han ejecutado el año anterior, desaparecen, han especificado fuentes del departamento que dirige Juan Manuel Moreno. En cuanto a las campañas, que reducen su presupuesto en un 71%, han considerado que el gasto publicitario no era "prioritario".

Ha argumentado que el concurso público para que las agencias de publicidad diseñen sus ideas supone un coste del 50% del total de la campaña, y gran parte de ese trabajo, ya está elaborado. En concreto, la portavoz del PP en la comisión, Marta González, ha indicado que la intención del Gobierno es reutilizar campañas ya existentes cuyo mensaje sigue de actualidad, con lo que se conseguirá un ahorro en los gastos.

Moreno ha asegurado que seguirán las campañas publicitarias pero que si el anterior gobierno dedicaba parte del dinero a emitirlas por televisión, en este año se centrarán en soportes más económicos como las redes sociales e internet.

martes, 17 de abril de 2012

Denuncian al Obispo de Alcalá por su homilía homófoba en TVE.... mientras él insiste: "la homosexualidad se puede curar con terapia"

FELGTB y COGAM presentarán una denuncia conjunta ante la Fiscalía Provincial de Madrid contra las palabras del Obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Plá, emitidas en directo por La 2 de TVE en la mañana del Viernes Santo. Pero él insiste en su homofobia...


En sus anteriores declaraciones, por las que será denunciado hoy, relacionaba la homosexualidad con la corrupción, la prostitución y el abuso, anteponiendo el prejuicio a la realidad de la diversidad afectiva y sexual y en definitiva cometiendo presuntamente un delito de Provocación a la Discriminación y al Odio, contenido en el artículo 510 del Código Penal.

Es por ello que ambas asociaciones presentan una denuncia ante el Fiscal Jefe de la Audiencia Provincial de Madrid con el fin de depurar, en su caso, la responsabilidad penal del Obispo de Alcalá de Henares.

Con anterioridad, la FELGTB ha presentado un escrito ante el Consejo de Administración de RTVE previo a su reunión del pasado miércoles, otro ante la Defensora del espectador, el oyente y el usuario de RTVE.es y, con fecha 12 abril, una queja ante la Defensora del Pueblo, Dña. María Luisa Cava de Llano, para que estudie si la corporación pública RTVE ha incurrido en falta y, de ser así, tome las medidas oportunas para que actos como los citados no vuelvan a repetirse, al tiempo que inste al Ente Público a retirar el programa de su página web.

Sin embargo, esto no parece preocupar demasiado al Obispo, que ayer emitía unas nuevas declaraciones mediante las cuales no solo se reafirmaba en las anteriores, sino que iba incluso un poco más allá al catalogar implícitamente a los homosexuales de enfermos.

Si con la primera declaración provocó un vuelco de reacciones en su contra, con la segunda, ha incenciado de nuevo a los colectivos que defienden los derechos LGbtti. La revista Religión en libertad publicaba ayer una entrevista del Obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Plá, en la que éste dice que muchos casos de homosexuales pueden tener solución con castidad, terapia y ayuda espiritual y profesional.

Estas palabras salen, además, como respuesta a la polémica homilía del Obispo del Viernes Santo, retransmitida por Televisión Española. Se ve que el cura homófobo es el único animal no humano que tropieza dos veces en la misma piedra

viernes, 13 de abril de 2012

Campaña de recogida de firmas y apoyos contra la reforma de la Ley del Aborto

Manifiesto Feminista, ante la Reforma anunciada por el gobierno de la Ley de aborto 2010. Para firmar la iniciativa, escríbe a : asamblea@feministas.org

Campaña de recogida de firmas y apoyos
Manifiesto Feminista, ante la Reforma anunciada por el gobierno de la Ley de aborto 2010


Manifiesto contra la Reforma del Ley de Aborto:
http://www.feministas.org/IMG/pdf/PMAC_Comunicado_ante_nuevos_recortes_feb2012-2.pdf

lunes, 2 de abril de 2012

Autodefensa feminista, no sólo ante la agresión física



Trabajar técnicas físicas y sicológicas para combatir la violencia machista que afecta a las mujeres. Ése es el objetivo de Donostiako Autodefentsa Feminista taldea, compuesto por un grupo de jóvenes. Apuestan por reforzar la solidaridad y crear redes de apoyo para las mujeres.

Oihane LARRETXEA GARA

Eneida Monis, Nerea Arriola, Joana Aurrekoetxea y Almudena Núñez son algunas de las integrantes de Donostiako Autodefentsa Feminista Taldea. No todas son naturales de la capital guipuzcoana, ni han cursado los mismos estudios en la Universidad, pero la vida, y sus ideales como mujeres feministas, han hecho que sus caminos se cruzaran. Aunque llevan un par de años trabajando diferentes técnicas para combatir la lacra social de la violencia machista, no fue hasta setiembre del pasado año cuando el grupo adoptó el nombre actual.

Un domingo al mes se reúnen en Kortxoenea, el gaztetxe ubicado en las faldas del monte Ulia en el barrio de Gros, y allí elaboran técnicas tanto físicas como sicológicas, así como reflexiones apoyadas por teorías feministas. El mes pasado ofrecieron en la Casa de las Mujeres de la calle Okendo su primer taller abierto al público sobre autodefensa para mujeres, dinamizado por Maitena Monroy -quien desde 1988 imparte cursos de este tipo-, y en el que participaron mujeres de entre 18 y 65 años con realidades dispares. El balance ha sido muy positivo, y por eso consideran que lo ideal sería poder ofrecerlo de una manera más constante.

Insisten una y otra vez en la horizontalidad de su proyecto. «No somos expertas, ni monitoras profesionales , sino militantes feministas que consideramos imprescindible terminar con la violencia machista -explica Núñez-. Así, todas participamos de una manera muy activa, organizando los talleres de manera rotativa». Y lo hacen según sus necesidades. «Por ejemplo, intercambiamos experiencias -detalla Monis- y en ellas detectamos que se dan situaciones en las que sentimos miedo, o baja autoestima, falta de seguridad en una misma... Entonces, para la próxima sesión preparamos ejercicios que puedan fortalecer esas carencias».

El trabajo que realizan no lo hacen desde la perspectiva de la agresión, sino de un punto de vista mucho más amplio, previo a la violencia machista. Este trabajo está basado en la prevención, en la autonomía de las mujeres. Prevenir para poder reac- cionar. «Pretendemos salir del victimismo en el que se nos socializa y adoptar una actitud activa», opina Aurrekoetxea.

Para ellas, si la mujer no se cree que tiene derecho a una vida sin violencia machista, no se podrá defender. Es por eso que consideran importante identificar las estrategias de dominación directas -como el cuerpo, la mirada, le definición de la realidad, la intimidación...- como las indirectas -el cuidado como una obligación previa al consentimiento, la dependencia emocional, el ideal de la «media naranja»...-. Alertan, asimismo, de la necesidad de desactivar las actitudes machistas que tienen muchas mujeres y que no hacen más que «reforzar la estructura machista que nos mantiene en una posición de subordinación».

Efecto esponja

Antes de que estas jóvenes formaran el grupo, y antes de que ellas pudieran poner en práctica los talleres, recibieron esta sabiduría, «esta herramienta», de otras mujeres que en su día les transmitieron su experiencia. «No estamos solas. No olvidemos que el movimiento feminista ya desarrollaba desde mucho atrás el aspecto de la autodefensa -recuerdan-. Sólo somos una pequeña parte de esta gran red». No obstante, cabe destacar que la formación posterior ha sido totalmente autodidacta y que han ido adaptando según sus propias necesidades.

La semilla de la transmisión ya ha echado raíces en varias localidades de Euskal Herria, porque el de Donostia no es el único grupo que trabaja estas técnicas. Actualmente hay colectivos similares en Azpeitia, Zarautz, Bilbo o Durango, donde un equipo de mujeres trabaja de manera especial la prevención con adolescentes. Y el número va creciendo.

En este sentido, y aunque el colectivo donostiarra repite la palabra «autodefensa» varias veces, piensan que construir alianzas entre las mujeres es primordial; trabajando en grupo los frutos son mucho mayores: «la solidaridad es uno de sus potenciales», dicen. Gracias a esta suma «se refuerzan las relaciones entre nosotras, y tejemos las redes que nos permitan responder en la misma dirección. Nuestra clave es organizarnos juntas», añade Arriola.

jueves, 22 de marzo de 2012

Las mujeres argelinas, de combatientes a vivir relegadas de la vida política

GARA

La masiva participación de las mujeres en la guerra por la independencia (1954-62) ni los inmensos sacrificios que tuvieron que hacer les han permitido, 50 años después, gozar de igualdad con respecto a los hombres.

Para la socióloga y escritora Fatma Oussedik, las mujeres siempre han participado en los procesos de cambio, tanto antes como durante y después de la guerra por la independencia. Según concluyen varios historiadores, la presencia de las mujeres en la lucha anticolonial se ha utilizado como evidencia de la participación de todo el pueblo.

«Tras la independencia, se asumió nuestro papel de combatientes como ciudadanas de pleno derecho, pero pronto se dijo que era hora de que volviéramos a nuestros hogares y permaneciéramos en silencio, algo que no aceptamos», remarca la excombatiente y universitaria Zoulikha Bekaddour.Esta regresión política se fue agrandando con el tiempo.
«En la primera Asamblea Constituyente había 13 mujeres, mientras que en la segunda, no había más que dos», recuerda.Pero hubo resistencia. Oussedik resalta la legitimidad tanto a nivel personal como histórico de las mujeres que en aquellos años ocuparon un escaño en la Asamblea Constituyente. Es por ello que el Código de Familia, que establece la minoría de edad de las mujeres, no se pudo aprobar hasta 1984. Las mujeres obtuvieron mejores resultados en la redacción de la Constitución, que garantizó la igualdad.

La lucha de las mujeres no se ciñó únicamente a las instituciones.Más allá del 8 de marzo de 1965, decenas de miles de mujeres realizaron una marcha a Argel para reivindicar su papel de combatientes. «Enseguida nos dimos cuenta de que la protesta no les gustó nada a los hombres», señala Bekaddour.

Esta resistencia no se ha traducido en una mayor participación de las mujeres en la vida política. Actualmente, de los 389 diputados, solo 30 son mujeres y entre los 1.541 alcaldes, no hay más que tres mujeres.

En el plano social, sin embargo, tienen un mayor protagonismo. Hay un alto nivel de escolarización femenina: el 60% de los estudiantes de bachillerato son mujeres.

Aunque las tasas de desempleo femenino son mayores, predominan en sectores como la Sanidad, la Educación y la Justicia, en el que el 65% de los jueces y magistrados con mujeres. «Si bien a menudo las contratan para un trabajo cualificado, no es habitual que haya mujeres en puestos superiores», añade Oussedik. «Haciendo una revisión de nuestra historia reciente, vemos que los derechos que hemos alcanzado las mujeres argelinas ha sido a través del sufrimiento», subraya.