miércoles, 29 de junio de 2011

Angela Davis; Mujer, negra y comunista

Ser mujer ya es una desventaja en esta sociedad siempre machista; imaginen ser mujer y ser negra. Ahora hagan un esfuerzo mayor, cierren los ojos y piensen, ser mujer, ser
negra y ser comunista. ¡Vaya aberración! E
so ya es pensar mucho. Birmingham, Alabama, fue la cuna de una de las mujeres más notorias de finales del siglo pasado: Angela Davies. Y es que cómo no serlo, si la miembro del grupo Panteras Negras sufrió los embates de Estados Unidos contrario a la triple carga que caracteriza a esta revolucionaria siempre vigente, siempre al combate.


Es harto sabido que el sitio donde se crió Angela Davies era llamado Dynamite Hill (Colina
Dinamita), debido a que el por Ku Klux Klan dinamitó un gran número de casas
afrodescendientes, algo que marcó su percepción sobre la igualdad en un mundo que
consideraba injusto. Quisiera que siguieran con el ejercicio mental de ubicarse en las
plataformas de esta mamá África.

El 26 de enero de 1944 nació Angela Yvonne Davies, en Birmingham, Alabama, hija de un mecánico automotriz y una profesora de escuela. Su madre fue una activista a favor de los derechos civiles y había estado activa en el Asociación Nacional por el Avance de Personas de Color (NAACP, por sus siglas en inglés), antes de que dicha organización fuera prohibida en Birmingham. Además la Sra. Davies decidió estudiar para obtener una maestría en arte en la Universidad de Nueva York, cuestión que provocó la mudanza de estas dos mujeres a la gran manzana. Angela asistió a una escuela progresista en Greenwich Village, donde varios de los profesores estaban en la lista negra durante la era Mc Carthy. Pero antes había vivido en un Birmingham repleto las leyes racistas. Las escuelas, los cines y todos los lugares públicos estaban segregados y los negros debían sentarse en los asientos posteriores de los autobuses urbanos ¿Podemos acaso meternos en sus zapatos? Las minorías pueden y están sumergidas en zapatos apretados desde siempre. Tal es el caso de las mujeres –que, aunque no son minorías poblacionalmente, si lo han sido desde las riendas de poder-, esta lucha no puede separarse y este ha sido el estandarte de Angela Davies.


En 1961, Davies fue a estudiar francés a la Universidad Brandeis en Waltham, Massachusetts. Su carrera incluía un año en la Sorbona, en París. Poco después de volver a los Estados Unidos pudo rememorar la lucha por los derechos civiles que se estaba llevando a cabo en Alabama cuando cuatro muchachas que conoció fueron asesinadas en la explosión de la Iglesia Bautista en septiembre de 1963.

Después de graduarse de la Universidad Brandeis pasó dos años en la facultad de filosofía en la Universidad J.W. Goethe de Frankfurt, en Alemania (Occidental) antes de estudiar bajo la tutela de Herbert Marcuse en la Universidad de California. Davies, recibió una gran influencia de Marcuse, especialmente su idea de que era un deber del individuo rebelarse en contra del sistema.



Activismo

Los primeros contactos de Angela Davies con el activismo político se produjeron a raíz de la aparición del movimiento por los derechos civiles de los años 60. Además, Davies participó en el movimiento contra la guerra de Vietnam, pero fue como miembro de los Black Panther donde Davies comenzó a desarrollar su pensamiento político.

El movimiento pacífico que se creó para acabar con la segregación racial en el Sur de EEUU, liderado por Martin Luther King, sufrió una gran represión y parte de ese movimiento vio necesario tomar las armas para defenderse. Los Black Panther tomaron una posición radical de autodefensa que estuvo estrechamente relacionada con el avance de su teoría política. Mientras que otros grupos hablaban del fin del racismo en abstracto, los Black Panther relacionaban la explotación capitalista con la racista. Davies declaró en una ocasión que “el único camino verdadero para la liberación de la gente negra es el que trabaja hacia la total desaparición de la clase capitalista en este país”. Esta luchadora llevó la perspectiva de clase al centro de cualquier debate sobre explotación. Lo que diferencia a Davies de otras activistas feministas es que ella supo discernir con magnífica clarividencia que la explotación racista y sexista son intrínsecas al sistema capitalista.

En 1967 Davies se unió al Comité Coordinador No violento Estudiantil (SNCC, por sus siglas en inglés) y al Partido de las Panteras Negras. Al año siguiente se involucró con el Partido Comunista Estadunidense. Davies empezó a trabajar como catedrática de filosofía en la Universidad de California en Los Angeles. En 1970, cuando el FBI le informó a los jefes de Davies, el Consejo de Regentes de California, que ella era miembro del Partido Comunista Estadounidense, terminaron su
contrato.

Davies participó en la campaña para mejorar las condiciones en las cárceles. Se interesó especialmente en el caso de Jorge Jackson y W. L. Nolen, dos afroamericanos que establecieron una sucursal de las Panteras Negras mientras estaban en la prisión Soledad en California. El 13 de enero de 1970, Nolan y otros dos prisioneros negros fueron asesinados por uno de los carceleros. Unos días después el Jurado del Condado de Monterrey determinó que el guarda había cometido un “homicidio justificable”.

Cuando después, un guarda fue encontrado asesinado, Jackson y otros dos prisioneros, John
Cluchette y Fleeta Drumgo, fueron acusados de su muerte. Se argumentó que Jackson buscaba vengarse de la muerte de su amigo, W.L. Nolan. El 7 de agosto de 1970, el hermano de Jorge Jackson, Jonathan, de 17 años, irrumpió en la corte del Condado Marin con una ametralladora y tras tomar como rehén al juez Harold Haley, demandó que Jorge Jackson, Juan Cluchette y Fleeta Drumgo fueran liberados. Jonathan Jackson fue herido de bala y asesinado cuando se alejaba de la corte en automóvil. En los meses siguientes, Jackson publicó dos libros Cartas desde la prisión (Letters from Prison) y Soledad Brother. El 21 de agosto de 1971, Jorge Jackson fue ametrallado en el patio de la prisión de San Quintín. Llevaba una pistola auto
mática 9mm y los oficiales dijeron que
trataba de fugarse. También se dijo que la pistola había sido metida de contrabando en la prisión por Davies.

Davies se dio a la fuga y el FBI la nombró como una de las “criminales más buscados”. Fue arrestada dos meses después en un motel neoyorquino, pero en el juicio fue absuelta de todos los cargos. Sin embargo, debido a sus actividades de militancia, el gobernador de California, Ronald Reagan, pidió que a Davies no se le debiera permitir dar clases en ninguna de las universidades estatales.

Davies trabajó como conferencista de estudios Afroamericanos en el Colegio de Claremont, de 1975 a 1977, antes de convertirse en catedrática en estudios de etnia y de la mujer en la Universidad Estatal de San Francisco. En 1979, Davies visitó la Unión Soviética donde recibió el Premio Lenin de la Paz e hizo un profesorado honorario en la Universidad Estatal de Moscú. En 1980 y 1984, Davies fue candidata a la vicepresidencia del Partido Comunista. En las elecciones presidenciales de 1980 se presentó como candidata a vicepresidenta. Actualmente es profesora de la Universidad de California en Santa Cruz y sigue activa en el campo político y social. La reforma de los regímenes penitenciarios es su principal objetivo.

Publicaciones

A través de 13 ensayos Angela Davies traza un
recorrido tanto por los mitos como por las lagunas históricas de la experiencia de las mujeres negras. Aborda el sexismo en las luchas por la abolición de la esclavitud, el racismo en el movimiento sufragista y la articulación de la raza y la clase en los primeros momentos de la lucha por la emancipación de las mujeres. También los significados específicos de la emancipación, de la explotación sexual y de clase, las experiencias organizativas autónomas de las mujeres negras. Todos estos avatares están vertebrados por una continuidad histórica y política que, según Davies, es preciso analizar para entender las dinámicas de explotación y las estrategias de liberación, no sólo de las mujeres negras sino de todas las mujeres Los libros que ha publicado incluyen: If They Come in the Morning: Voices of Resistance (1971), Angela Davies: An Autobiography (1974), Women, Race and Class (1981) and Women, Culture, and Politics (1989).

Esta obra, Mujeres, raza y clase, se publicó por primera vez en 1981 y, aunque no usa en ningún momento el término, supone uno de los primeros análisis sobre la interseccionalidad de los ejes de opresión. Es, además, una de las principales aportaciones al black feminism, junto con el manifiesto del Combahee River Collective o las obras de bell hooks, Audre Lorde o Barbara Smith.

Asegura Angela Davis que liberar a los Cinco es luchar contra el terrorismo

Tomado de www.aldia.cu. Sitio de la televisión cubana el Holguín. “Luchar por la libertad de los Cinco es un deber de todas las fuerzas que están contra el terrorismo en cualquier parte del mundo…” declaró Angela Davis este sábado en Berlín, al recibir el Premio por los Derechos Humanos del 2004, otorgado por la Sociedad para la Protección de los Derechos Civiles y la
Dignidad Humana.

Igualmente la célebre luchadora por los derechos civiles argumentó que su deber es también
“luchar por la causa de muchos otros presos, que al igual que los Cinco, cumplen condenas injustas en cárceles de EE.UU” y a quienes no se debe olvidar, informó el sitio www.antiterroristas.cu

Al argumentar el Premio, Wolfgang Richter, Presidente de la institución, significó la resistencia mostrada por Angela a favor de las causas justas desde su salida de prisión con la ayuda de a solidaridad mundial. Las demostraciones solidarias tuvieron lugar durante una conferencia por el aniversario 86 del asesinato de Rosa Luxemburgo, luchadora símbolo del movimiento comunista internacional.

La lucha que mantiene el pueblo cubano por su independencia, su soberanía, y a favor de alcanzar nuevos logros, tanto económicos, como en el orden social y educativo, precisó Antiterroristas.cu, fueron expuestos por el representante cubano, quien también se refirió a la resistencia ejemplar, que mantienen cinco prisioneros políticos cubanos contra las injusticias de que son objeto por parte de las autoridades norteamericanas, con el servicio de la mafia cubano-americana desde Miami.

Canción para Angela Davis

(Pablo Milanés)Cuatro niñas negras como tú,seres como tú, te hicieron pensaren buscarte doblemente para comenzar.

Te enseñaron de la vidala ciencia puesta en un altar,que rompiste al estrellarse con tu realidad.

Y el león de leyenda despertó,y su grito en la noche provocónuevas voces, un nuevo color,para este tiempo de dolor;te marcaron: era muy fuerte tu clamor.

No descartes la existencia,la posibilidad,de mil formas de callarte sin siquiera hablar.

Mejor sería que vivieras,Hermana de la Soledad,de los hombres que te esperan para echar a andar.

Tú conoces la historia y mucho más,y esto no te lo pueden perdonar.Es posible que se manchen más,no les importa tu verdadante el riesgo de oír tu voz en libertad.

La palabra nos espera:pide su lugar.(1971)

Angela Davies: “tengo grandes esperanzas en los jóvenes antiglobalización. En ellos está el fuego”

Tortuga Antiglobi. Lunes, 30 de mayo de 2005 Iba para icono pop, pero terminó siendo reconocida como el principal símbolo femenino de la causa social y política afroamericana de la última mitad del siglo XX. Comunista, líder de los Panteras Negras, profesora de Filosofía, feminista y referente estiloso a su pesar, estuvo en la lista de los 10 criminales más buscados del FBI, acusada de asesinato, secuestro y conspiración. Encarcelada, el movimiento por su liberación dio la vuelta al mundo. Absuelta sin cargos, 35 años después sigue luchando contra la opresión, la globalización del capital, la violencia racial y de género y el sistema penitenciario. Y aunque sea a destiempo, acaba de pasar por España para celebrar la traducción al castellano de uno de sus ensayos, “Mujeres, raza y clase”. “Black Power” para siempre.

El Mundo

Entré en el hotel de lujo con el vestíbulo más feo del mundo buscando a Cleopatra Jones y me encontré con Whoopi Goldberg. Qué esperaba. Casi 40 años después de que su aguerrida imagen diera la vuelta al mundo -ficha policial mediante-, aquel emblemático crepado granítico se ha relajado en un casco de rizos que emiten reflejos peroxidados, coquetería capilar de dama madura, y aunque debajo sigue fulminando con intensidad la mirada de pantera, ahora abunda la sonrisa (y hasta la risa) cómplice. “Es un hueso duro de roer. Tendrás que ganártela”, advierte su agente de prensa española.De negro riguroso -camisa, pantalón, zapatos anchos y planos-, la imagen actual de Angela Davis no desdice a la venerable profesora universitaria, conferenciante y ensayista que es, pero tampoco informa de la muy comprometida activista política y social que sigue siendo. Hace una década aún se permitió unos largos dreadlocks rastafaris, pero hoy, a sus 61 primaveras, lo último que desearía es que su gloria se la llevara un peinado. “En realidad no sé por qué la gente me reconoce. A finales de los 60 éramos muchos, hombres y mujeres, con el pelo afro, ¡y sólo a mí se me recuerda por eso! No es que me importe, es sólo que creo que sería mucho más provechoso para todos si nos quedáramos con la sustancia de las cosas. El hecho de que el estilo de peinado se haya disociado del discurso ideológico y que haya sido un hito de peluquerías lo que ha sobrevivido de aquella época me resulta terriblemente descorazonador”.

La profesora Davis siempre termina remitiéndote a la memoria histórica de las cosas porque para eso tiene púlpito vitalicio en el departamento de Historia de la Conciencia en la Universidad de Santa Cruz (San Diego, California) y porque en eso ha consistido casi todo su trabajo desde que fuera absuelta de los cargos de secuestro, asesinato y conspiración que le valieron la cárcel en 1972: desempolvar, testimoniar y mantener vivas las causas por la libertad, los derechos humanos y civiles, la conciencia de clase y la institucionalización de la política racial de la Historia afroamericana, en especial por lo que les toca a las mujeres.

Autora de títulos como Women, Race & Politics (1989), Blues Legacies & Black Feminism (1999) o Are Prisons Obsolete? (2003), la no muy prolífica escritora -apenas una docena de títulos en 35 años, la mayoría refundidos de sus artículos y charlas- ha venido precisamente a España a dar cuenta de ello en una conferencia, aprovechando que sus rugidos de pantera negra por fin han sido traducidos al castellano. Mujeres, raza y clase (Akal), su muy riguroso ensayo de 1981 sobre las experiencias revolucionarias de las féminas de su raza desde una perspectiva histórica, es el libro a celebrar (aunque silenciosamente, en realidad apareció el año pasado), un clásico instantáneo del feminismo más allá de su color a pesar de que el tiempo no ha terminado de hacer buenos algunos de sus postulados. Quizá porque, en realidad, Davis nunca se ha considerado lo que se dice una feminista…

R.Bueno, puede que ahora sí… Lo cierto es que cuando escribí este libro no me tenía por tal, y mucho menos en los años 60 y 70, cuando intentábamos distanciarnos a toda costa de aquel feminismo blanco de clase media tan racista. Ahora creo que el feminismo no es un movimiento o una línea de pensamiento monolítica, prefiero definirlo como un marco radical dentro de la política social en el que la lucha contra la supremacía masculina se une con iniciativas contra el racismo y la homofobia.

p. No lo dirá por las mujeres de color que tienen más predicamento en la actualidad… Me refiero a las estrellas del hip hop y el r&b…

R. Se podría elaborar un argumento más complicado al respecto, pero sí, es cierto que hay mucho de acomodaticio y burgués en sus actitudes que expresan la cultura machista dominante, donde aún abundan las imágenes de la mujer como accesorio, igual que cuando se utiliza una chica para vender un coche [ríe]. Pero, al mismo tiempo, también existen artistas femeninas de rap, e incluso hombres, que luchan por romper ese estereotipo. p. Pues poco les luce el pelo, con perdón…

R. Puede que la cosa esté difícil, pero no imposible [más risas]. En cualquier caso, la sexualidad es una de las temáticas más recurrentes e importantes del feminismo. Es algo de lo que me di cuenta cuando investigaba el trabajo de cantantes como Gertrude Ma Reiney, Bessie Smith o Billie Holiday. Resulta muy interesante la manera en que evocan el sexo en sus blues, a menudo incluso con metáforas muy gráficas, como hacen las raperas ahora. Piensa que la sexualidad ha sido una cuestión específicamente relevante para la gente de color desde los tiempos de la esclavitud: a los negros se les podía negar la libertad económica o política, pero no la sexual. La posibilidad de mantener relaciones sexuales dependía de sus propios deseos, no de la exigencia de sus amos para que se reprodujeran y trajeran al mundo más esclavos. Para los que no eran libres, el sexo se convirtió en una de las expresiones de libertad más tangibles. Y eso me permite vincular sexualidad y liberación.

p. Creo que esa teoría le va a gustar a mucha gente….R. [Carcajadas] ¡Seguro! ¡Hay que liberarse!p. ¿Cuál es la fórmula para ser radical hoy?

R. Reinventar el término, reconstruirlo, pensar en nuevas formas de radicalismo. Por ejemplo, ejercer la crítica, en el pensamiento, en la política, en la cultura… Necesitamos activistas, pero también intelectuales y estudiantes y, desde luego, la voz de los artistas y los músicos. También es muy importante contar con la visión de los jóvenes. Los de mi generación debemos aprender a vivir en el presente y a olvidarnos del pasado, que es a lo que te aferras cuando te vas haciendo viejo. Con eso no quiero decir que haya que descartar la Historia, en absoluto, porque en ella está la inspiración. Fíjate, en cualquier parte del mundo, la gente aún se enardece cuando oye hablar de aquellos que vinieron a España a luchar contra los fascistas en la Guerra Civil. Eso ayuda a mantener el sentimiento, el deseo de construir un mundo mejor. Pero, al mismo tiempo, es muy importante pensar en el momento, en el presente y el futuro. p. Me alegra su confianza en los jóvenes, cuando otros sólo hablan de su apatía.

R. Es que no debemos despreciar a la juventud porque en ella está el fuego, el espíritu que promueve el cambio. Lo peor es dormirse en los laureles de las victorias pasadas. Los mayores deberían darse cuenta de ello y empezar a aprender cómo aceptar su liderazgo. Por mi parte, tengo grandes esperanzas en los jóvenes antiglobalización, un movimiento que incorpora desde el antirracismo hasta la lucha contra lo que yo llamo la industrialización del sistema carcelario. La revolución contra los efectos de la globalización del capital ha afectado a nuestras vidas en muchas maneras, y no hablo sólo de combatir al FMI o la banca mundial o el sistema judicial, sino también de comprender cómo el capital ataca nuestra existencia cotidiana, provocando la violencia contra los inmigrantes, por ejemplo.

p. ¿No es también una cuestión de miedo?

R. En efecto, el miedo juega un papel decisivo en nuestra sociedad. Y se ha hecho más palpable desde las terribles secuelas del 11-S, con la vuelta al nacionalismo más cínico y Bush proclamándose “salvador del mundo libre”, cuando la única verdad es que lo que está haciendo es terrorismo de estado. Mira las torturas en las cárceles iraquíes.

p. En su momento, usted misma fue víctima de ese terrorismo de estado por parte del Gobierno de su país.

R. Sí, durante una época de mi vida de forma evidente y también después en otros grados…

Grita libertad. El caso de Angela Yvonne Davis (Birmingham, Alabama, 1944, el segregacionismo en su apogeo) supuso un hito histórico para la causa negra estadounidense y, por ende, para los movimientos antiopresión internacionales. Por sus padres, profesores, comprendió que el mundo no era el lugar que debía ser, y por el marxismo (Herbert Marcuse fue su mentor mientras se doctoraba en Filosofía por la Universidad de California en San Diego, tras estudiar en París, Frankfurt y Massachusetts), que la liberación de la raza negra y la de la mujer no podían separarse de la lucha de clases.

Por eso entró en el Partido Comunista norteamericano, en 1968, al tiempo que se hacía miembro de los Panteras Negras, el principal grupo de activismo afro de su país, filiación que luego le costaría su puesto como profesora auxiliar de Filosofía en la Universidad de California en Los Ángeles. Era 1970 y Angela ya se había involucrado sobremanera en la campaña pro liberación de los tres radicales negros conocidos como los Soledad Brothers. No resultó extraño que, cuando el 7 de agosto de ese mismo año se produjo el intento de fuga y secuestro en el tribunal donde se iba a celebrar la vista de los Soledad Brothers con resultados catastróficos (murieron el juez y tres personas más, entre ellos uno de los presos), las fuerzas del orden también fueran a por ella, que nunca estuvo en la escena del crimen, con la excusa de que las armas usadas aparecieron registradas a su nombre.

Así se convirtió no sólo en una fugitiva, sino también en la tercera mujer en engrosar la lista de los 10 criminales más buscados por el FBI. “Angela, hermana, eres bienvenida en esta casa”, podía leerse en multitud de ventanas y puertas por todo Estados Unidos, mientras el entonces gobernador de California, Ronald Reagan, proclamaba que la profesora jamás volvería a dar clases en su estado. Cuando por fin fue capturada en un hotel de Nueva York, hasta el presidente Nixon compareció en televisión para felicitar al FBI y, de paso, condenar a la joven del pelo afro sin juicio.

Davis pasó 16 meses en una diminuta celda antes de que un jurado íntegramente compuesto por blancos la exonerara de todos los cargos. Casi un año y medio infernal, suficiente para que se forjara la leyenda gracias a una de las campañas de liberación más mediáticas conocidas y en la que tuvo mucho que ver la propia hermana de la acusada, Fania Jordan. Al grito de “¡Libertad para Angela Davis!”, las manifestaciones se sucedieron por todo el planeta dando fuerzas a su heroína, que aprovechó para fundar la Alianza Nacional Contra el Racismo y la Opresión Política. En su autobiografía, publicada en 1974, aseguraba que nunca se dejó llevar por el odio ni por el sentimentalismo, “siempre fui la revolucionaria perfecta”.

Recuperado su puesto como profesora, esta vez en la Universidad Estatal de San Francisco, desde entonces la Davis ha tenido tiempo de casarse y divorciarse, criar a una sobrina (Eisa Davis, emergente dramaturga), presentarse en dos ocasiones como candidata a la vicepresidencia del Gobierno estadounidense por el Partido Comunista, lanzarse al mundo como conferenciante y enrolarse en cuantas acciones se le han puesto a tiro, desde las protestas contra la Guerra de Irak hasta la plataforma por la libertad de Mumia Abu Jamal, periodista y activista de los Panteras Negras en el corredor de la muerte acusado de asesinar a un policía. Perseguida aún por la polémica (en el 94, los republicanos se opusieron a que ocupara un puesto presidencial en la universidad en la que es catedrática), ¿puede considerarse Angela Davis una afortunada?

R. ¿Por ser una superviviente? Bueno, sí, he pensado en ello. Aunque tengo claro que no ha sido por mis méritos. En cierto sentido, todos tenemos una responsabilidad con aquellos que han hecho posible que saquemos provecho de las oportunidades que nos brindan.

p. En alguna ocasión, usted ha dicho que lo que necesita su país son más políticos en el paro. ¿Pensaba en Condolezza Rice cuando lo dijo?

R. Probablemente [carcajadas]… Sí, los negros podemos acceder a puestos de poder, pero luego no sirve para nada, como en su caso…

p. ¿Nunca ha pensado en renunciar?, ¿nunca ha llegado a casa y se ha derrumbado en el sillón soltando un “¡uf!”?

R. Sí, a veces me ecuentro realmente cansada. Pero creo que nunca he tenido otra opción, una alternativa. Desde pequeña he tenido ese sentimiento de lucha, de combatir la injusticia, muy inculcado por mi madre. Ha sido parte de mi vida y no sé qué podría haber sido de ella sin él. Así que vivo mi vida, aunque me canse.

El primer ensayo en español de Angela Davis, “Mujeres, raza y clase” (Akal, Colección Cuestiones de antagonismo), ya está a la venta.

Entrevista a Angela Davies

En: Frontline

Traducida para Lospobresdelatierra.org por Gregorio Díaz-Ducca

Primavera de 1997 Su mentor, Herbert Marcuse dijo una vez, en el ’58, según recuerdo, que una de las cosas que pasaría a medida que los negros adquirieran victorias en el movimiento de derechos civiles, sería que se crearía una burguesía negra y esta es en verdad una de las cosas que ha pasado si lo vemos desde nuestro ventajoso punto de vista de 1997. ¿Cómo ve el papel de la burguesía negra en la lucha que continúa?

AD: En realidad hemos tenido una burguesía negra o la creación de una burguesía negra por muchos más decenios…. si vemos a uno de nuestros grandes dirigentes, W.E.B. Du Bois, estaba asociado con una burguesía negra pequeñísima en el siglo XIX así que esto no es algo totalmente nuevo, aunque la cantidad de negros que hoy se cuentan entre la burguesía negra ciertamente hace una enorme diferencia.

En un sentido la búsqueda de emancipación de la comunidad negra en los EEUU siempre ha sido una búsqueda de liberación económica que significa hasta cierto punto que el incremento de la clase media negra sería inevitable. Lo que creo que es distinto hoy es la falta de conexión política entre la clase media negra y la cantidad creciente de negros/as que están más pobres que nunca.

¿Pero eso no es inevitable? ¿Ha habido algún grupo inmigrante, que al volverse parte de la corriente principal (mainstream) estadounidense, no haya dejado atrás sus raíces, de cierta forma?

AD: Es verdad, pero creo que el problema contemporáneo es la cantidad creciente de gente negra y otra gente de color que es arrojada a un estado que los obliga a trabajar en economías alternativas y el mayor número de personas que son encarceladas. Esto es nuevo. Este no es el camino típico hacia la libertad que los inmigrantes han descubierto tradicionalmente en EUA.

Y creo que debo decir que no podemos pensar con estrechez sobre los movimientos de liberación negra y no podemos ver necesariamente esta división de clases como un simple producto o cierta estrategia que los movimientos negros han desarrollado para su liberación. Más bien debemos ver los cambios estructurales que también han acompañado los logros del movimiento por los derechos civiles. Por ejemplo, debemos ver la globalización del capital, que aumenta, el sistema completo de capitalismo de transición que ha tenido un impacto sobre las poblaciones negras hoy, que por ejemplo ha erradicado grandes cantidades de trabajos con que los/as negros/as tradicionalmente han contado y creado comunidades en las que la base de impuestos se ha perdido como resultado de las corporaciones que se mudan al tercer mundo para descubrir mano de obra barata. Sugeriría que a finales de los 90 es de extrema importancia ver el predicamento de la gente negra dentro del contexto de la globalización de capital.

Una de las cosas que me impactó mientras retrocedía y revisaba esta historia, es que Martin Luther King empieza este movimiento en busca de justicia económica justo antes de ser asesinado. El Partido de las Panteras Negras está apenas despegando aquí en California y en una forma que parece que hubo una marcha hacia la amalgama de estos asuntos de clase y de raza de finales de los sesenta que de algún modo se descarrilaron.

AD: Sí, creo que es muy importante reconocer que el Dr. King, precisamente en el momento de su asesinato, estaba reconceptualizando el movimiento por los derechos civiles y buscando una especia de relación de coalición con el movimiento sindical. Creo que es significativo el que estuviera en Memphis participando de una demostración de los obreros de sanidad que estaban en huelga. Ahora, si vemos la forma en la que ha evolucionado el movimiento obrero en el último par de decenios, vemos una cantidad creciente de negros/as que dirigen este movimiento y esto es cierto hoy.

También vemos un movimiento obrero cada vez más débil.

AD: Bueno, esto es el resultado del asalto general al movimiento obrero y el resultado de la globalización del capital. Pues sí, tenés toda la razón, pero estoy pensando en algunos avances, digamos en los 80, cuando el movimiento anti-apartheid empezó a pedir más apoyo y fuerza interna, los sindicalistas negros estadounidenses jugaron un papel muy importante en el desarrollo de este movimiento anti-apartheid en EEUU. Por ejemplo, aquí mismo en la zona de la bahía, uno de los primeros momentos de peso en el activismo fue la renuncia de parte de la unión de los estibadores a bajar la carga de los barcos que venían de Sudáfrica y el ILWU entonces tomó el liderazgo aquí en la zona de la bahía, particularmente como resultado de la junta negra dentro del ILWU, tomaron el liderazgo en crear un movimiento anti-apartheid que se difundió a todos los otros campus, UC Berkeley, Stanford.

Al menos desde mi punto de observación, parecía como si estuviéramos atacando estructuras e instituciones y después de cierto momento empezó a sentirse como si no fuera posible. Nuestros dirigentes fueron asesinados, y una de las cosas que estaba leyendo hoy: 28 Panteras fueron asesinados por la policía, pero 300 Panteras Negras fueron asesinados por otras Panteras, desde adentro. Guerra sanguinaria. Comenzaba a percibirse como una tarea imposible dado lo que enfrentábamos. ¿Cómo reavivamos este sentido de que una persona puede de veras hacer la diferencia de nuevo hoy? Y los niños de hoy están propensos a volver hacia Tupac y Snoop Doggy Dog como ejemplos de gente que pelea por algo.

AD: Es cierto que es dentro del reino de la política cultural que los jóvenes tienden a penetrar en los asuntos de la política, lo que creo que es bueno, pero no va a resolver los problemas. Creo que debería decir primero que nada que tendemos a volver a los 60s y tendemos a ver estas luchas y estos objetivos en una forma relativamente estática. El hecho es que se lograron conquistas importantes y que aún pueden verse hoy. Por ejemplo, el número de programas de estudios Afroamericanos en los campus universitarios de hoy. Estos cambios institucionales son inconcebibles fuera de ese desarrollo interior, relacionado con el Partido de las Panteras Negras y otras organizaciones. Los jóvenes empezaron a llevar estas luchas a los campus.

La última línea del ensayo que Skip Gates escribió sobre El Futuro de la Raza dice: “Sólo a veces me siento culpable de ser uno de los afortunados. Sólo a veces me pregunto por qué”. Me pregunto si alguna vez se siente culpable por haber sido una de los que sobrevivió.

AD: Bueno, pienso al respecto. Pero no sé si me siento culpable. Creo que tiene que ver con mi conocimiento de que en un sentido todos tenemos una cierta cantidad de responsabilidad para con aquellos que hicieron posible que aprovecháramos las oportunidades. La puerta está abierta un momento. Si algunos de nosotros podemos escurrirnos por la abertura de esa puerta, se lo debemos a aquellos que demandaron que la puerta fuera abierta para que usáramos el conocimiento o las habilidades que adquirimos no sólo para nosotros, sino también para el servicio de la comunidad. Esto es algo que creo haber decidido hace mucho tiempo.

¿Pero qué hay de aquellos que fueron arrestados al mismo tiempo que usted, y que siguen en la cárcel? Usted salió. Pudo salir en cierto modo porque se convirtió en una causa célebre, pero hay otros que no.

AD: Sé que eso es verdad pero estoy contestando tu pregunta sobre la culpa, y trato de sugerir que quizá hay otras formas de lidiar con eso que con la culpa. Así que en vez de sentirme culpable lo que he hecho es continuar la labor. Apenas salí de la prisión, apenas terminó mi juicio, primero que nada, durante el tiempo que estuve en prisión, había una organización llamada El Comité de Unión Nacional para liberar a Angela Davies, e insistí en que se llamara El Comité de Unión Nacional para liberar a Angela Davies y a todos los presos políticos.

Tan pronto acabó mi juicio, traté de usar la energía que se había desarrollado alrededor de mi caso para crear otra organización, a la que llamamos la Alianza Nacional contra la Represión Política y Racista. ¿Y qué? En junio se cumplirán 25 años desde el final de mi juicio. Y aún lucho por la libertad de los prisioneros políticos, Mumia Abu Jamal, los presos políticos de Puerto Rico, como Dinci Pargan, por ejemplo, Leonard Pelletier. Estoy involucrada en los trabajos a favor de los derechos penales en general. Creo que la importancia de hacer trabajo como activista es precisamente que te permite devolver y considerarte no como un individuo que pudo haber alcanzado cualquier cosa, sino ser una parte de un movimiento histórico en marcha. Entonces no creo que sea necesario sentirse culpable. Porque sé que estoy haciendo el trabajo que va a ayudar a más hermanas y hermanos a desafiar a todo el sistema de justicia criminal, y trato de usar todo el conocimiento que pueda obtener para continuar con la obra en nuestras comunidades, que nos hará avanzar.

Uno de los problemas, cuando llegamos a los años 70 es que parecía que peleábamos en contra de instituciones y estructuras tan grandes, que al parecer lo que una persona podía hacer al respecto era casi nada… ¿Cómo recuperamos ese sentido de una clase de poder para ser lo suficientemente osado para enfrentarse a esas estructuras?

AD: No sé si el movimiento fracasó como resultado del carácter abrumador de las instituciones que nos propusimos cambiar. Creo que la represión tuvo mucho que ver con el desmantelamiento del movimiento, y también el alcanzar algunas victorias tuvo algo que ver con la incapacidad del movimiento de tomar esas victorias como el punto de partida para buscar nuevos objetivos, y desarrollar nuevas estrategias.

Pero creo que es extremadamente importante reconocer los logros que conquistaron el movimiento por los derechos civiles, el movimiento del poder negro. No creo que hiciéramos lo suficiente. Las transformaciones institucionales ocurrieron directamente como resultado de los movimientos que la gente, la gente anónima, organizó, y por el cual dieron su vida. ¿Cómo cuál?

AD: Pienso en el momento en que se acabó la segregación en el sur, por ejemplo, y el hecho que algunas negras decidieran boicotear el sistema de buses y esto en verdad se hizo y eventualmente esas leyes fueron transformadas o cambiadas.

Lo que también pasó, por supuesto, es que la lucha ya no se desarrolla tanto en los campus universitarios, se desarrolla en los salones de los consejos corporativos o dentro de la estructura corporativa y los que estamos ahí somos ambos, es algo muy extraño. Por un lado somos más reticentes para referirnos a estas cosas racistas que vemos que pasan en ese entorno, pero por otro lado nos estamos volviendo más afrocéntricos al mismo tiempo. Es casi como si sintiéramos que si aparecemos con nuestro traje kente eso es todo, ya luchamos. ¿A qué se debe eso? ¿De dónde viene?

AD: Creo que surge de una tendencia común a unir la negritud cultural con el antiracismo. Creo que este es otro caso del cual podemos aprender algo. Durante el periodo de los 60, cuando nacieron organizaciones como el Partido de las Panteras Negras, había otras organizaciones nacionalistas culturales como la Organización EEUU (US Organization), como la organización que Amiri Baraka desarrollo y por supuesto Amiri OK, estaba el movimiento de las artes negras que era de gran importancia, pero también estaba la organización política de Baraka en Newark que tomó una posición cultural nacionalista que asumió que si éramos capaces de conectarnos con la cultura de nuestros antepasados africanos, de una u otra manera estos vastos problemas que nos rodeaban: el racismo en la educación, en las escuelas, en la economía, en la salud, etc., desaparecerían. Hubo conflictos y debates muy interesantes entre grupos como el partido de las Panteras Negras y los grupos culturales nacionalistas en los sesenta.

¿Cuáles fueron esos debates? ¿Cuál era la naturaleza de ese debate entre las Panteras Negras y digamos un grupo como US?

AD: El debate a menudo se enfocaba en lo que debían hacer los jóvenes negros que desearan asociarse con un movimiento de liberación, si debían inmiscuirse en campañas contra la violencia policial, por ejemplo, o si debían enfocar su energía en usar ropa africana y cambiarse el nombre y efectuar rituales. Uno de los nombres que los miembros de las Panteras Negras usaban para referirse a los que se enfocaban en África y en los rituales africanos era nacionalistas chuletas de cerdo. Algunos de nosotros decíamos que sí, que necesitamos desarrollar una conciencia cultural de nuestra conexión con África particularmente desde que las estructuras racistas habían confiado en una especie de genocidio cultural que tenía sus raíces en los tiempos de la esclavitud, por lo que muchos de nosotros argumentábamos que también podíamos afirmar nuestra conexión con nuestros antepasados africanos con modos políticos, siguiendo por ejemplo la visión de Pan Africanismo del Dr. Du Bois, que era una noción antiimperialista del Pan Africanismo, en vez del Pan Africanismo que proyectaba una imagen muy idealizada, romántica, de África, una noción ficticia de África, y asumía que todo lo que teníamos que hacer era volvernos africanos, por decirlo así, en lugar de involucrarnos en luchas antiimperialistas organizadas. Por lo que pienso que el debate sobre el Pan Africanismo al principio, tras las consecuencias de la Primera Guerra Mundial, por ejemplo, en el que había participado el Dr. Du Bois, tomó un carácter diferente pero recapituló algunos de los conceptos y problemas de los años sesenta

¿Y qué le dice que estemos en 1997 y que la agenda Pan Africanista/nacionalista cultural es a la que se ha enganchado el lado comercial, a la que se ha unido Wall Street? Ese lado parece que ha triunfado y que el movimiento antiimperialista, no se ha retirado, pero en verdad no se le ha oído mucho.

AD: No me sorprende que ese aspecto del movimiento nacionalista negro, el lado cultura, haya triunfado porque ese es el aspecto del movimiento que era más útil, y cuando vemos esa utilidad de la negritud estamos viendo un fenómeno muy lucrativo y creo que su conexión con el ascenso de una clase media negra es muy obvio. Y con respecto a la tradición de lucha y la tradición de lucha del antiimperialismo y el anticapitalismo es una que tiene que ser peleada y rediseñada continuamente. No va a ocurrir sola, no será tomada por las corporaciones capitalistas y presentada como algo que es lucrativo y además agradable para las masas.

Encuentro interesante, en cierta forma, que Kwanzaa -usted conoce las ideas de Karenga que aparentemente fueron financiadas por el FBI, al menos en parte- sean quienes reciben mayor adhesión de parte de los negros, y no los ideales del Partido de las Panteras que hablaban de supervivencia, al menos en cierto modo, de una supervivencia económica.

AD: Hasta cierto punto creo que ambas tradiciones han sobrevivido. La tradición cultural nacionalista ha sido utilizada y por tanto ha penetrado en la institución completa del capitalismo de un modo que no han conseguido las tradiciones de luchar contra la violencia policial, pero esas tradiciones aún tienen mucha vida. De hecho creo que la respuesta al juicio de O.J. Simpson estaba basada en una especie de sensibilidad que emergió de las muchas campañas para defender a las comunidades negras contra la violencia de los policías. Y al final una figura como O.J. Simpson fue quien se benefició de esas sensibilidades, pero creo que es importante afirmar el hecho que la sensibilidad sigue existiendo, y una especie de deseo de movimientos negros sigue existiendo, incluso, creo, entre los/as negros/as de clase media.

Esto explica, me parece, el éxito de la Marcha del Millón de Personas, porque la gente negra tiende a considerarse un pueblo en lucha. Esta ha sido nuestra historia dentro de este país (EEUU), y hay una especie de nostalgia por esos momentos cuando la lucha se vuelve dramática, visible y poderosa, aunque la Marcha del Millón de Personas no fue tan importante, diría, porque no hubo demandas políticas que se refirieran a los problemas de peso que las comunidades negras estaban confrontando, pero se dieron las imágenes de lucha, las imágenes de masas de personas que creo que afectaron, conmovieron y le trajeron placer a mucha gente negra. Ahora quizá podamos usar eso. Quizá podamos confiar en eso a medida que construimos movimientos que se refieran al empobrecimiento de las masas negras, el complejo prisión/industria. Tengo que mantener la esperanza de que es posible. Pero al mismo tiempo creo que es importante reconocer el punto al que la gente negra de clase media tiende a confiar en una especie de lucha imaginada que se proyecta en comodidades como la ropa kente por ejemplo, e imágenes como la Marcha del Millón de Personas.

¿Ya había criticado la Marcha del Millón de Personas? ¿En qué basa su crítica?
AD: Desarrollamos esta crítica con base en diversos asuntos. Primero, el fallo en integrar el género en la visión de lo que la comunidad negra necesitaba, la exclusión de las mujeres de la marcha misma, aunque creo que finalmente alguien dijo que estaba bien que las negras se unieran, que no tenían que quedarse en la casa cuidando a los hijos como se les pedía antes. Pero mi crítica también se basa en la política conservadora de la Marcha del Millón de Personas, la política conservadora, la tendencia a confiar en el voluntariado, la manera en la que las políticas de la marcha coexistían armoniosamente con las políticas de Newt Gingrich, por ejemplo, el enfoque en los valores familiares que de nuevo unían la marcha con unos de los desarrollos más conservadores en la sociedad de EEUU hoy, el ataque a los derechos reproductivos de las mujeres, etc. Si esta marcha del millón de negros hubiera planteado problemas como el ataque al sistema de bienestar, el ataque a los derechos de reproducción de las mujeres, si hubiera habido un sentido de cómo referirse a esta vasta problemática de la violencia contra las mujeres, en vez de asumir que una estructura familiar patriarcal en la que los negros hubieran….
Expiado.

AD: Expiado pero también asumido su papel como los patriarcas de la familia, porque de eso es de lo que se trataba la expiación. Los negros no eran los padres que tenían que ser, no tomaban el peso de la familia de la forma que tenían que hacerlo. Encuentro eso muy problemático porque creo que es importante que reconozcamos que aunque históricamente las comunidades negras han sido muy progresistas con respecto a los problemas de raza y con respecto a las luchas por la igualdad racial, pero eso no necesariamente se traduce en posiciones progresistas en asuntos de género, condiciones progresistas en asuntos de sexualidad y a finales de los noventa tenemos que reconocer la intersección, la interconexión que tienen todas estas instituciones y actitudes.

Ahora que la Marcha del Millón de Personas terminó, ¿considera que no fue correcto hacerla?

AD: Los que criticamos la Marcha del Millón de Personas no decíamos que no pasaría. Decíamos que los debates alrededor de los problemas encarados por la marcha debían permitirse particularmente dentro de las comunidades negras. Supongo que lo que hoy critico es la tendencia a unir este momento dramático con un movimiento.

La nostalgia en el interior de las comunidades negras por este movimiento masivo que involucra la reunión de vastas cantidades de negros/as es algo que a menudo puede llevarnos a direcciones improductivas. Porque en el pasado las demostraciones en las que pensamos, la marcha de 1963 en Washington, por ejemplo, esa marcha no fue tan importante, estaba organizada sin nada más de fondo. Era una demostración de la organización que se había estado dando por años y años, y asumir que uno puede convocar a una marcha en Washington y que eso sea un movimiento en los 90 creo que es un tremendo error. Diría que tal vez la importancia de la Marcha del Millón de Personas es que estimuló una buena cantidad de discusión. Tal vez le hizo pensar a la gente que necesitamos empezar a regenerar una aproximación a la organización de los cimientos, que nos ayudará a dirigir un movimiento masivo.

Había una tendencia entre la gente de clase media que creo que participaron en esa marcha a identificarse apasionadamente con el hermano en las calles, sin encargarse de la clase de problemas políticos que se requieren para mover a los negros de la pobreza a una posición de progreso.

Por supuesto los hermanos en las calles se están identificando con los raperos mafiosos o al menos sí lo hacen los hermanos menores en las calles, que es un nivel totalmente distinto de identidad simbólica.

AD: Y no sólo los hermanos en las calles sino también los hermanos de clase media se identifican con los raperos mafiosos por el alcance que tiene esta música. Y es posible para los jóvenes de clase media, y no sólo para ellos, sino también para los jóvenes blancos de clase media y jóvenes de otras comunidades raciales identificarse con la misoginia del rap mafioso.

Bueno, no es sólo misoginia. Ahora parece mover sólo hacia un torpe materialismo. Los más recientes son sólo, sólo nombran marcas. Esa es su progresión ¿Cómo hemos alcanzado un punto donde en 1997 la ética de ser negro significa que no vas a la escuela a estudiar, que el estudio equivale a ser blanco y que de algún modo eso es malo?

AD: Bueno, o es la aproximación que se le fomenta a los niños negros que hagan o la que deciden hacer. Porque tenés este incremento de la clase media y tenés a los hermanos y hermanas jóvenes que se dirigen hacia la arena corporativa y que se les apoya para que hagan esta arena desde que son muy jóvenes. Creo que este es uno de esos momentos en que tenemos que hablar sobre el deterioro de las instituciones.

Y en verdad no puedo culpar a los montones de hermanas y hermanos jóvenes que creen que la educación tiene algo qué ofrecerles. Porque de hecho, no tiene nada qué ofrecerles. Suponé que obtienen un diploma de secundaria que sea significativo. ¿Qué clase de trabajo les espera? Los trabajos que solían estar disponibles para los obreros ya no existen como resultados de la desindustrialización de esta economía.

Por tanto, a menudo los jóvenes negros se vuelven hacia las economías alternativas. Se vuelven hacia la economía de las drogas… las economías que van a, que aparentemente les producirán algún tipo de ganancia material. No podés criticar a la gente por querer una vida decente o por querer vivir decentemente. Mientras que creo que es cierto que hay mucho qué hacer con respecto a las ideas que circulan entre los jóvenes en áreas como el hip hop. Al mismo tiempo, no podemos olvidarnos del deterioro de las instituciones y la influencia estructural sobre los jóvenes.

Devolvámonos a la globalización del capital. ¿Cómo se moviliza alrededor de un tema como la globalización del capital.

AD: Bueno, te movilizás alrededor de la globalización del capital de formas locales. Obviamente hay algunas organizaciones que salen a la calle y dicen que queremos acabar con el sistema capitalista. Pero obviamente eso no va a pasar como resultado de sólo asumir esa postura. Creo que en las comunidades negras de hoy necesitamos fomentar mucha más organización interracial. Por ejemplo, vemos el ataque a los inmigrantes. Tanto los legales como los indocumentados. ¿Y en dónde está la comunidad negra con respecto a ese problema? Creo que es importante reconocer que hay una conexión entre el predicamento de los pobres negros y el predicamento de inmigrantes que llegan a este país buscando una mejor vida. La desindustrialización de la economía estadounidense que se basa en la migración de corporaciones al tercer mundo donde la mano de obra es muy barata y por tanto más lucrativa para estas compañías crea, por un lado condiciones en esos países que alienta a la gente a emigrar a los EEUU buscando una vida mejor. Por otro lado, crea condiciones aquí que envían a más negros/as a las economías alternativas, las economías de la droga, las mujeres a la economía de los servicios sexuales, y los envía al complejo industrial de las cárceles.

Por esto tenemos que descubrir cómo formular temas que nos va a reunir a todos los que estemos afectados de una u otra forma por la globalización del capital…. Cuando consideramos cuánto desea pagar o estaría dispuesto a pagar un joven negro por un par de [Tenis] Nike, ¿verdad? y luego pensamos en las condiciones en las que se hacen esos zapatos en Indonesia, o donde sea, al mismo tiempo que esa hermanita o hermanito será tratado en el mercado laboral de acá como indispensable y tal vez como alguien que puede ser arrojado al sistema penitenciario. Entonces hay razones para unirnos si podemos descubrir alguna clase de estrategias y tácticas que permitan lograrlo. Creo que este es el verdadero desafío de esta era, lo que significa que tenemos que alejarnos de una concepción limitada de la negritud. No podemos hablar de la comunidad negra. Ya no es una comunidad homogénea, nunca fue una comunidad homogénea. En un momento, tenía sentido hablar de la comunidad negra porque estábamos luchando contra el profundo impacto del racismo en la vida de la gente de diversas formas. Aún tenemos que luchar contra el impacto del racismo, pero no ocurre de la misma manera. Creo que hoy es mucho más complicado que nunca.

El hecho de que los negros son ahora una comunidad heterogénea nos absuelve de la obligación de seguir retrocediendo, todos retrocediendo, cada uno, alcanzar a cada uno?

AD: Creo que tenemos que insistir en cierta responsabilidad que tiene la gente, en especial los que han llegado a ser de la clase media porque como el Dr. Ling dijo hace muchos años en un sentido han escalado y salido de las masas sobre los hombros de sus hermanas y hermanos y por tanto, tienen cierta responsabilidad.

Pero depende de la gente si asumen o no esa responsabilidad. No podemos dar por sentado que esa gente, por virtud del hecho de que es negra, va a asociarse con las luchas políticas progresistas. Tenemos que despojarnos de las estrategias que asumen que la unidad, que la unidad política negra es posible.

¿Cuál es la coalición?

AD: Coalición política. Coaliciones basadas en la política. Creo que debemos enfocarnos con ganas en los temas mucho más de lo que lo hayamos hecho en el pasado. Creo que tenemos, como dije antes, que buscar crear estrategias de coalición que vayan más allá de las líneas de las razas. Tenemos que unir comunidades negras, comunidades chicanas, comunidades puertorriqueñas, asiáticas.

Nota de la redacción de Frontline: En 1969, Davies figuró en los encabezados cuando fue expulsada de la UCLA (Universidad de California en Berkeley) por el entonces gobernador Ronald Reagan y el Consejo de Regentes debido a su afiliación al Partido Comunista. Fue incluida en la lista del FBI de los “Diez más buscados” al año siguiente, cuando varias armas registradas bajo su nombre fueron usadas en la toma una corte dejando cuatro muertos. Posteriormente fue absuelta de todos los cargos. La entrevista fue llevada a cabo en la primavera de 1997.

Angela Davis, la eterna indómita (Entrevista por Michel Muller)

“La edificación del nuevo Estado que antepone a todo la seguridad y que se funda en la fábrica del miedo constituye una nueva erosión de los vestigios de democracia en nuestro país. Hemos entrado en la era más conservadora de nuestra historia, más conservadora incluso que en la época de MacCarthy”.

La legendaria militante comunista y antirracista norteamericana, antigua discípula del filósofo Herbert Marcuse, anuncia la aparición de un próximo libro.

—¿Cuáles son las razones que han llevado a establecer este conjunto de disposiciones de seguridad a ultranza?

—La Patriot Act (Ley Patriota) fue promulgada inmediatamente después del 11 de septiembre de 2001. La Administración Bush halló en este ataque la oportunidad para explotar el miedo al terrorismo como fundamento del conjunto de su política de guerra mundializada. La Patriot Act integra nuevas formas de maccarthismo y de racismo… La edificación del nuevo Estado que antepone a todo la seguridad y que se funda en la fábrica del miedo constituye una nueva erosión de los vestigios de democracia en nuestro país. Hemos entrado en la era más conservadora de nuestra historia, más conservadora incluso que en la época de MacCarthy.

“La Patriot Act fue adoptada casi por unanimidad. Incluso las fracciones más progresistas (como, por ejemplo, el Black Caucus, el colectivo de los representantes negros) rechazaron en ese momento cualquier toma de posición contra las decisiones de Bush. De hecho, una sola persona —la representante de mi circunscripción, en California— tuvo la fuerza y el coraje suficientes para decir no. Una combinación de racismo, particularmente frente a las gentes de fe musulmana, y de miedo arteramente manipulado ha acabado creando una situación tal, que lo que nos queda de democracia está en proceso de rápida erosión. Eso se ve, por ejemplo, con el uso de la pena de muerte: hace poco tuvimos la milésima ejecución, y el mismo día, la número mil uno. Esa auténtica rutinización, esa banalización, se ha instalado en el derecho hijo de la guerra de Iraq, de la guerra planetaria contra el terrorismo y de la creación de un Estado ampliamente fundado en nociones erróneas de seguridad”.

—La Patriot Act ha concedido al FBI unos derechos exorbitantes, como la Carta de Seguridad Nacional (National Security Letter)…

—El FBI tiene ya el derecho, por una simple carta, y sin mandato judicial, de exigir a instituciones, organismos o personas poseedoras de ficheros de clientes o usuarios, informaciones sobre cualquier ciudadano pretendidamente sospechoso de actividades terroristas. Los destinatarios de la Carta son, por lo demás, mantenidos en el más absoluto de los secretos. De manera que, sin haber sido nunca informado, uno puede ser objeto de una investigación policial sobre su cuenta bancaria, sus compras o sus actividades culturales, incluidos los libros tomados en préstamo de una biblioteca.

—La Patriot Act, ¿autoriza el encarcelamiento sin mandato ni inculpación por parte de un juez, sin asistencia letrada y sin notificación de la causa de la detención?

—Así es. Esos procedimientos se practican bajo el pretexto de que habría problemas específicos de seguridad inherentes al hecho de que los actores de la llamada guerra terrorista carecen de vínculos particulares con algún país determinado. Dicho esto, todas las discusiones giran actualmente en torno a la cuestión de la capacidad del gobierno para violar derechos, tanto de los nacionales como de los extranjeros. Uno de los puntos esenciales es el de la tortura en los centros de detención norteamericanos y en los países de Extraordinary Renditions (transferencias extraordinarias). Se ve cada vez más que la Admnistración Bush-Cheney, con su programa de guerra contra Iraq y de guerra planetaria contra el terrorismo, empuja al país en una dirección de extrema derecha.

“La cuestión principal, en mi opinión, es saber cómo desarrollar un movimiento capaz de protestar contra ese proceso. La revelación a todas luces de la abyecta y absoluta pobreza, en particular de los negros, en Nueva Orleans, ha mostrado la incapacidad del Gobierno Federal para reaccionar frente a una urgencia particular creada por la conjunción de un desastre natural, del racismo y de la pobreza. Desde entonces, la popularidad de Bush ha experimentado un notable deterioro. Razón por la cual esperamos que se abra una posibilidad de contestación y protesta popular contra la Administración Bush”.

—A finales del año, en mitad del mandato presidencial, habrá elecciones al Senado y a la Cámara de representantes. ¿Ve Usted posibilidades de una verdadera alternativa en ese marco rígido del sistema bipartidista.

—Es el principal problema. Sin duda, lo mejor será poder lanzar una campaña, a fin de obtener el impeachment (destitución) de Bush, lo que permitiría ejercer cierta presión sobre un eventual candidato demócrata para que nos sacara de la actual tendencia. El problema es que los demócratas, en no menor medida que los republicanos, han estado implicados en la guerra y en la política interior.

—En su próximo libro Usted define el sistema de detención estadounidense como un complejo industrial-carcelario. ¿Cuál es su función política y social?

—El complejo militar-industrial se desarrolló en el curso de la guerra de Vietnam. La industria armamentista y las instituciones militares se convirtieron en elementos centrales de la economía y de la cultura estadounidense, con vínculos estrechos con las empresas, los medios de comunicación, los representantes electos y la alta jerarquía militar. En ese proceso, las cárceles han acabado convirtiéndose en un dato esencial de la economía norteamericana y, cada vez más, de la economía mundializada. Y cuando se observa que los políticos, las empresas y los medios de comunicación tienen interés en la expansión continua de la industria punitiva (punishment industry), no se puede menos que constatar una gran similitud entre el complejo industrial-carcelario y el complejo militar-industrial.

—¿Cuántos detenidos hay actualmente en las cárceles de los EE.UU.?

—Hay dos millones de personas en las cárceles norteamericanas. Y si añadimos los condenados en situación de libertad condicional o bajo control judicial, nos acercamos a la cifra de cinco millones.

—¿Puede esto considerarse un medio de controlar las tensiones sociales?

—¡Desde luego que no! Al contrario: se constata un incremento de las tensiones, así como un fenómeno nuevo, el de la conexión entre el sistema punitivo y la institución militar. Esta última practica la tortura, al tiempo que se ha convertido en la única vía que permite a los pobres, esencialmente a los negros, evitar la cárcel. Si, por otra parte, constatamos que cerca de un 70 por ciento de los detenidos en nuestro país son gentes de color, se ve claramente una fuerte correlación entre la destrucción del Estado social y la utilización creciente del racismo, un resultado directo del capitalismo mundializado.

—En vísperas de su pasada visita a Europa, Condoleezza Rice afirmó que los europeos tendrían que tomar decisiones difíciles, porque, según ella, la guerra contra el terrorismo es una nueva forma de guerra y porque, en consecuencia, las reglas del pasado han dejado de tener validez. ¿Hay una estrategia a largo plazo en este proceso?

—Condoleezza Rice representa lo más reaccionario de la Administración Bush. Exige que un Estado prive a la gente de sus derechos, que los Estados Unidos ignoren totalmente capítulos enteros del derecho internacional. Es terrorífico: yo no suelo usar el término “fascismo” cuando no es necesario, pero creo que estamos aquí en presencia de tendencias fascistas muy netas representadas por Bush, Condoleezza Rice y Cheney.

—En la presentación de su libro, Usted declara que los criterios de la democracia son la existencia, para los ciudadanos, de derechos concretos. ¿Pueden esos derechos ser ejercidos y desarrollados en un mundo de capitalismo globalizado bajo la hegemonía del más poderoso?

—El creciente deslizamiento hacia la derecha en los EE.UU. y en Europa refleja, en el período actual, la tendencia dominante del capitalismo. Así, la democracia, en la formulación de la Administración Bush, se confunde con el capitalismo… Cuando hablo de nuevas formas de democracia, hablo de socialismo, de una democracia que no se funde únicamente en derechos formales como el derecho al sufragio, sino también en derechos concretos como los derechos sociales: el de vivir al abrigo de toda violencia, el derecho al trabajo, a la vivienda, a la atención médica y a una educación de calidad, al derecho de cruzar libremente las fronteras… Si se observa la manera en que los EE.UU. han tratado de regular lo que se llama el problema racial, resulta claro que se necesitan soluciones nuevas. Habría que citar aquí a Marx, quien decía que el capitalismo crea problemas que es incapaz de resolver. El nacionalismo negro no es, ciertamente, una respuesta, como hemos podido constatar en los EE.UU. Es necesario crear nuevas instituciones con, por ejemplo, un mejor sistema educativo, lo que significaría ya un gran cambio, o también una forma de sistema gratuito de salud, cosas, todas estas, que resultan tan necesarias en nuestro país…

—¿Ve Usted signos de una nueva solidaridad internacional?

—Es la cuestión esencial. Sobre todo en los EE.UU., que no tienen buena reputación internacionalista. Una de las consecuencias más graves de la política de guerra mundializada es el hecho de que ha resultado fácil persuadir a la gente de que tenemos necesidad de una nación multicultural, en detrimento de una solidaridad que se proyecte más allá de la nación. Ha sido mucha la gente de color que ha acabado replegándose en el nacionalismo, percibido como la única respuesta posible a una agresión procedente del exterior. En la misma onda, la solidaridad con el pueblo de Afganistán o con el de Iraq no ha sido considerada como uno de los medios efectivos para salir de la situación. Yo digo que tenemos necesidad de explorar y desarrollar nuevas vías de solidaridad internacional. Tenemos que estudiar cómo crear líneas de comunicación, de solidaridad, especialmente después del hundimiento de la comunidad de países socialistas, la cual, de hecho, constituía un espacio que permitía la producción de solidaridad internacional. (Tomado de sinpermiso.info)


jueves, 23 de junio de 2011

Mujeres Anarquistas


Por Mabel Bellucci


Virginia Bolten

Nacida en el Uruguay, Virginia Bolten viene a la Argentina y se instala en Rosario, a fines del siglo XIX. En medio del clima de lucha que envolvía a la ciudad, Bolten encabeza una ancha columna de hombres y mujeres en la manifestación popular del 1° de mayo de 1890 en la plaza López. Su encendido discurso hace que sea encarcelada por atentar contra el orden social. Los rumores de la historia dicen que fue la primera mujer que habló en un mitin obrero.

Luego se trasladaría a Buenos Aires. Por sus continuos discursos que infunden el anarquismo, sufre la continua persecución militar. Forma parte del Comité de Huelga Femenino, que movilizaba a los trabajadores del Mercado de Frutos porteño. En 1907, ya como miembro del Centro Femenino Anarquista, activa la huelga de inquilinos. Por esto es deportada a su país natal. Su lugar de residencia será Montevideo.

Juana Rouco Buela

Llega a la Argentina en 1900 desde España y se instala en Buenos Aires. A los quince años ingresa al movimiento del 1° de mayo de 1904. Fue su primera participación en un acto obrero. Tiempo después representa a las mujeres de la “Refinería Argentina”, de Rosario, en el Congreso de la FORA. En 1907, organiza el Centro Femenino Anarquista, y participa de la huelga de los inquilinos. Es deportada y vuelve a España. A su regreso, como no puede hacerlo en el país, se instala en Montevideo, y desde allí inicia una fuerte actividad propagandística junto a Bolten y María Collazo.

Ingresa de forma clandestina al país, y en 1910 es detenida, extraditada a Montevideo y encarcelada durante un año. En 1914 viaja clandestinamente a París, y cuando es descubierta desembarca en Brasil. Regresa nuevamente a la Argentina, e interviene en los hechos de la Semana Trágica. Recorre el país con el apoyo de los rurales y los industriales. En 1921, funda en Necochea el Centro de Estudios Sociales Femeninos, y crea el periódico feminista Nuestra Tribuna. En 1928, participa en el Tercer Congreso Internacional Femenino. Muere a los 80 años, en 1969.

Rosa Dubovsky

Nacida en Rusia y perseguida por el régimen zarista, huye junto a su marido Adolfo hacia Turquía. Adolfo se alista en el Ejército mientras hace el Servicio Militar, y allí entrega un arsenal de armas a los revolucionarios. Antes se casan en secreto: Rosa parte a Francia, y su esposo, a Buenos Aires. En 1907, se reencontraron en Rosario, cuando él trabajaba en los Ferrocarriles y ella trabajaba como sombrerera.

En la ciudad de Santa Fe, Adolfo milita en el campo anarco-sindicalista, y Rosa concurre a las reuniones de mujeres anarquistas. Funda una biblioteca, exclusivamente para mujeres, llamada Emma Goldman. Después del golpe del ‘30, el matrimonio y sus seis hijos deben escapar a Buenos Aires, a pesar de la poca seguridad. En 1936, muere Adolfo. Dubovsky comienza a trabajar como empleada de la esterilla y tapicería. Participa en la FORA y en la Federación Libertaria Argentina, hasta 1972, el año de su muerte.

Agencia Paco Urondo


martes, 21 de junio de 2011

Ya llegó el Orgullo 2011 a Cantabria, del 19 al 28 de junio

Del 19 al 28 de junio de 2011

Este año tenemos actividades en Santander y Noja

A continuación te presentamos las actividades que tenemos preparadas para este año.


Sábado 19 de junio: Quedada joven. Si tienes bici, patines, skate o algo con ruedas que te sirva para desplazarte, ven con nosotros/as a pasar un día de playa. Saldremos a las 14:00 desde la estación de Feve en Santander hasta la playa de la Magdalena. Allí nos daremos un baño y comeremos (recuerda llevar tu bocata y algo para compartir), siesta y a echar unas palas, jugar a las cartas, .... hasta que el cuerpo aguante.


Viernes 24 de junio: Gran fiesta LGTB en el Bar Abaco en Noja (Av. Ris, 23). A partir de las 22:00 horas. Habrá cena, baile, billar, petacos, dardos y una gran sorpresa.

Sábado 25 de junio: Tenemos preparada una nueva ruta, esta vez más sencilla que las anteriores, desde el Faro de Cabo Mayor hasta la Virgen del Mar. Tienes toda la información en el siguiente enlace: http://www.alega.org/actividades/168/tus-botas-de-andar-tienen-una-nueva-cita/


Domingo 26 de junio: Tendremos nuestro tradicional taller de pintura, a partir de las 11:00 horas en la Escuela Oficial de Tiempo Libre Carlos García de Guadiana en el Parque de Mataleñas en Santander. Elaboraremos la pancarta que tendremos en Santander y que llevaremos posteriormente a la Manifestación del Orgullo Estatal.

Domingo 26 de junio: Desfile y Fiesta en el Colilla Queens en Santander (iremos ampliando información).


MARTES 28 DE JUNIO. DIA DEL ORGULLO


Desde por la mañana en diferentes Ayuntamientos y Organismos de la región ondeará la bandera multicolor, símbolo de la diversidad y del movimiento LGTB. Asimismo en diferentes puntos de Cantabria liberaremos diferentes libros de temática LGTB, pondremos en práctica eso que se llama bookcrossing.

Y por la tarde a partir de las 18:00 en la Plaza Pombo tendremos nuestra Mesa informativa junto con los/as compañeros/as de ACCAS. Habrá taller de malabares para los más pequeños/as en colaboración con la Asociación ANITEC y diferentes actuaciones a cargo de 'La Nariz Roja'.

A partir de las 20:30 daremos lectura al Manifiesto 2011 y entregaremos el Premio Aleguita 2011 que este año ha recaído en ACCAS (Asociación Cántabra Ciudadana AntiSida).


Sábado 2 de julio: Manifestación del Orgullo Estatal en Madrid, a las 18:00 horas en la Puerta de Alcalá.

"Aunando género y ecología" [Cartel]



El próximo MIÉRCOLES, 22 DE JUNIO, a las 20.00 horas se proyectará en el CSA La Libre el documental "Aunando género y ecología en Cantabria”, producido por la sociedad cooperativa Terrativa (www.terrativa.net).

“En Cantabria, a través de sus voces y experiencias, varias mujeres nos dan a conocer iniciativas ecológicamente sostenibles, debaten sobre la importancia de la participación de las mujeres y nos descubren el valor de las asociaciones de las que forman parte. Un documental, resultado de la participación de varias asociaciones de Cantabria, que nos invita a reflexionar sobre la relación entre las mujeres y el medio ambiente."

Tras el visionado del vídeo podremos charlar y reflexionar en conjunto sobre esta relación, sobre las tareas de cuidados, o sobre aspectos de la crisis ecológica a la que nos enfrentamos.

lunes, 20 de junio de 2011

"Aunando género y ecología en Cantabria" /22 junio/ La Libre

El próximo miércoles 22 de Junio, se presentará en la Libre el documental "Aunando género y ecología en Cantabria"

"En Cantabria, a través de sus voces y experiencias, varias mujeres nos dan a conocer iniciativas ecológicamente sostenibles, debaten sobre la importancia de la participación de las mujeres y nos descubren el valor de las asociaciones de las que forman parte.

Un documental, resultado de la participación de varias asociaciones de Cantabria, que nos invita a reflexionar sobre la relación entre las mujeres y el medio ambiente.

Tras el visionado del vídeo podremos charlar y reflexionar en conjunto sobre esta relación, sobre las tareas de cuidados, o sobre aspectos de la crisis ecológica a la que nos enfrentamos.

Terrativa, Soc. Coop. Madrileña

636 04 17 53

educacion@terrativa.net

www.terrativa.net

Os esperamos!
Fecha:
22/06/2011 - 19:30
Lugar:
CSA La Libre, rampa Sotileza 1 Santander
Contacto:
942035027
URL:
www.ecologistasenaccion.org

viernes, 17 de junio de 2011

CAMPAÑA EN FAVOR DE LOS DERECHOS DE LA MUJER... En el asiento del conductor

Mujeres saudís se movilizan para conducir por las calles de las principales ciudades y desafiar la prohibición
Varios testimonios dan cuenta de que la policía evitó detenciones

Una mujer al volante de un coche en Riad, capital de Arabia Saudí. AP Cartel de la campaña en favor de que las mujeres de Arabia Saudí puedan conducir.
Manos de mujer al volante. Ocurría en Arabia Saudí, el único país del mundo que prohíbe conducir a las féminas. Dos meses de intensa campaña en las redes sociales culminaron con un llamamiento a burlar la prohibición durante toda la jornada.

El hecho de que no se dieran cita en un punto concreto, sino que fueran llamadas a hacer sus quehaceres diarios en coche, complicó sobremanera la posibilidad de medir, de forma exhaustiva, el seguimiento de la convocatoria. Pero el flujo imparable de testimonios en Facebook y Twitter destacaron dos aspectos: mujeres conduciendo y permisividad de la policía. "No hay policía en las calles y creo que es una luz verde para las mujeres", indicó en Twitter Walleed abu Alkakair, un saudí activista en la defensa de los derechos humanos, que añadía: "Mi mujer está conduciendo mi coche hoy en Jeddah y todo está bien".

Como ella, otras mujeres saudís con permiso de conducir obtenido en el extranjero desafiaron la fatua --directriz religiosa de obligado cumplimiento-- que les prohíbe la conducción. Tan solo se tuvo constancia de una conductora parada por la policía en La Meca a la que, simplemente, le confiscaron el móvil pero no la detuvieron.

A favor de un decreto real que permita conducir
Aziza Yusef, que se presentó en Twitter como una mujer de 54 años de Riad, aseguró que pasó por delante de dos coches de policía al volante. "Nadie me dijo nada", agregó en la red.

"La campaña debe continuar hasta que se apruebe un decreto real que permita a las mujeres conducir", reza la pagina en Facebook de la organización Women2drive. Porque, a pesar de que no haya una ley que lo prohíba y que el rey Abdulá mire su causa con buenos ojos, la verdad es que pasa el tiempo y sigue primando la visión más integrista del islam.

"Sed valientes, mujeres saudís, os apoyamos y el mundo os mira". Es el mensaje en Facebook de Ruth Patton, desde Mineápolis. Uno de los cientos que circulaban este viernes por la red desde todos los rincones del mundo. Las mujeres saudís no pueden hacer prácticamente nada sin el consentimiento del guardián masculino, que no tiene por qué ser el marido. Sirve el hermano o el propio hijo. Ayer condujeron. Ahora les queda poder viajar, operarse, trabajar, votar... En definitiva, vivir sin pedir permiso

jueves, 16 de junio de 2011

Manifiesto de las asociaciones feministas ante la negativa de realizar una interrupción de embarazo a una menor que ha sufrido una violación

Ante la noticia aparecida en prensa el pasado día 3 de Junio, sobre la negativa a realizar una interrupción de embarazo a una niña de 12 años embarazada como consecuencia de una violación, obligándola a llevar a término su embarazo por estar de más de 22 semanas de gestación y no entrar dentro de los supuestos de la nueva ley de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo,


LAS ASOCIACIONES FEMINISTAS QUEREMOS MANIFESTAR:

- Nuestra alarma y preocupación por la situación tan dramática e injusta de violencia física, psicológica e institucional que está viviendo esta menor. Además de las secuelas físicas, psíquicas y el riesgo vital, que se le pueden causar a su vida y su futuro, si es obligada a una maternidad no deseada producto de una violación. Para ella, nuestro máximo apoyo y solidaridad. Lamentablemente, esto ha sido posible por las restricciones existentes en una Ley que permite que puedan darse casos tan graves como el ocurrido.


- Las graves deficiencias que presenta la nueva ley de aborto, en relación al reconocimiento del derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo y su vida. En la actual ley de salud sexual y reproductiva y de interrupción voluntaria del embarazo se ha producido un retroceso legislativo respecto a la anterior normativa, basado en la restricción del concepto integral de salud acuñado por la OMS. En este sentido, como ya denunciamos en su día, esta nueva Ley no contempla la interrupción sin plazo cuando exista un pronóstico de grave riesgo para la salud física y psíquica de la mujer, dejando así desprotegidas a las mujeres en las situaciones más difíciles, cuando presentan más 22 semanas de gestación, sin tener en cuenta los riesgos que pueden causarlas la obligación de llevar a término un embarazo en dichas circunstancias.
- La desprotección de las mujeres frente a sectores profesionales que tratan de imponer las lecturas más restrictivas de la ya restrictiva ley recientemente aprobada.

POR TODO ELLO, EXIGIMOS:

- Que el equipo médico reconsidere su postura y vuelva a realizar una evaluación reconociendo el riesgo vital que conlleva para la menor llevar a término un embarazo en estas circunstancias.


- Que en la evaluación del juez, se priorice ante todo el interés de la menor gestante en todas sus dimensiones: físicas, psíquicas y sociales.


- Que se esclarezcan si ha existido dejadez y/o dilación en el tiempo por parte de las administraciones correspondientes, que haya podido favorecer la superación de las 22 semanas de gestación, y por lo tanto no entrar dentro de los supuestos reconocidos en la ley. De confirmarse esta situación, desde las organizaciones feministas exigimos que se diriman las responsabilidades jurídicas oportunas contra quien pueda proceder.


- Una ley que reconozca y garantice el derecho a la autonomía reproductiva de las mujeres, estableciendo su decisión personal como causa exclusiva para la interrupción de su embarazo. Esta decisión puede venir motivada por muy distintas circunstancias: riesgo para su salud, malformación fetal, o muchas otras cuestiones que afectan a su bienestar físico y emocional y a su proyecto de vida. Cuestiones sobre las que sólo la mujer puede determinar su valor e importancia para su vida. Debiendo respetarse el carácter soberano de su decisión que no puede ser impuesta externamente por nadie.
-Un cambio legislativo en el que el a aborto deje de estar tipificado como delito y por tanto regulado en el Código Penal, y pase a estar regulado como el derecho que tienen las mujeres a interrumpir voluntariamente su embarazo y a decidir sobre su maternidad.


- El reconocimiento de este derecho preciso y claro, de forma que su práctica no se vea condicionada ni obstaculizada por la valoración y juicios morales de terceras personas o por la ausencia de servicios.
-La cobertura de la interrupción voluntaria del embarazo en la red hospitalaria y extrahospitalaria pública de forma que se garantice el carácter universal de esta prestación y se normalice como prestación sanitaria.


-Una regulación de la objeción de conciencia que precise sus límites y que garantice que todos los centros públicos dispongan de los equipos de profesionales necesarios para atender la demanda de aborto de las mujeres, habiendo pública la relación del personal objetor y garantizando que el nuevo personal contratado no se acoge a esta figura.

Apoyan el manifiesto, a 9 de Junio 2011

AMPLIA // Arabako Emakumeen Asanblada - Asamblea de mujeres de Araba // Area de la Dona de Intersindical Valenciana // Asamblea de dones d'elx // Asamblea de mujeres de Albacete // Asamblea de Mujeres de Bizkaia // Asamblea de Mujeres de Cantabria // Asamblea de Mujeres de Granada // Asamblea de Mujeres de Palencia // Asamblea de mujeres de salamanca // Asamblea de Mujeres Yerbabuena de Córdoba // Asamblea Feminista de Madrid // Asociación Atenea // Asociación de Agents per la Igualtat d' Oportunitats ( AIO) de Barcelona // Asociación de Mujeres 8 de Marzo (Plasencia): // Asociación de mujeres Jóvenes de la Región de Murcia: 8 de marzo // Asociación de mujeres sabias y emprendedoras MUSABEM // Asociación HETAIRA // Asociación Malvaluna (Mérida): // Asociación Sare Elkartea // asociación Vida Sin Violencia // Associació de Dones de les Iles Balears per a la Salut (ADIBS) // Associació de Planificació Familiar de Catalunya i Balears // Associació Dinamitzadora de la Xarxa Feminista de Catalunya // ATC libertad // Ca la Dona // Calala Fondo de Mujeres // Campanya pel dret a l’avortament (Catalunya) // Casa de la Dona de Valencia // Católicas por el derecho a decidir de Nicaragua // Centre Antígona - Facultat de Dret (UAB) // Colectiva Feminista La Revuelta (Neuquén-Patagonia Argentina) // Colectivo de Mujeres Hijas de Lilith // Colectivo Feminista de Huesca // Colectivo feminista Las Tejedoras // Comisión 8 de Març (Valencia): // Comisión de Salud Sexual y Reproductiva de la XIDPIC.CAT-XIPAVG (Red Internacional de Mujeres Periodistas y Comunicadoras de Cataluña- Red Internacional de Periodistas con Visión de Género) // Coordinadora de Organizaciones Feministas de Zaragoza // Coordinadora Estatal de Organizaciones Feministas // Creación Positiva // Dones de Xirivella en Acció // Emakume Intenazionalistak (Iruña) // Forum de Política Feminista // GENERA (Red de Mujeres Feministas por la Equidad de género en el Desarrollo) // Grup de Suport al Colectivo de Mujeres de Matagalpa. // Grupo Mujeres de Carabanchel // LAMIAS. Mujeres Jóvenes de Navarra- Nafarroako Emakume Gazteak // LUMATZA, colectivo de bolleras feministas de Nafarroa/Navarra // Marxa Mundial de Dones València // Marxa Mundial de les Dones de Catalunya // Medeak // Mujeres de Acción en Red Madrid // Mujeres Vecinales de Madrid // Nosotras No Nos Resignamos // Organización autónoma de mujeres contra la violencia y la impunidad - Cochabamba, Bolivia // Organización de Mujeres de la Confederación Intersindical // Pikarrai Kolektiboa // PLataforma Catalana de Suport al Lobby Europeu de Dones // Plataforma Violencia Cero de Málaga // Programa Mujeres, Salud y Calidad de Vida del CAPS // Secretaría Confederal de la Mujer de CCOO del Pais Valenciano // Secretaría Confederal de la Mujer de Comisiones Obreras // Secretaria de la Dona de CCOO de Catalunya // Secretaría de la Mujer de Ustea // Secretaria de la Mujer y Políticas de Igualdad del Sindicato Nacional de CCOO de Galicia // Secretaría Mujer de CC.OO. de Málaga // Tamaia Viure sense violència (Barcelona) // Tertulia Feminista Les Rosalíes // Xarxa de Dones per la salut

Adhesiones: coordinadora@feministas.org

http://www.nodo50.org/trasversales/t22comuof.htm

Mujer, violencia y silencio en Guatemala

Mujer, violencia y silencio en Guatemala x Patricia Simón

Guatemala. Un país con unos 13 millones de habitantes, con índices de desnutrición infantil desconocidos en América Latina, con un Estado fallido que se ha confesado incapaz de controlar el norte del país donde los cárteles del narcotráfico hacen, y asesinan, a su antojo. Un territorio donde la violencia callejera estableció desde hace ya una década que una vida no valía nada y el machismo que la violencia de género puede, además de asesinar – casi 600 mujeres sólo el año pasado-, alcanzar unas cotas de brutalidad y ensañamiento aterradoras. Todos estos datos dibujan la imagen internacional de uno de los países con menor influencia política y, por tanto, atención del continente latinoamericano. Una falta de interés que no es nueva y que se mantuvo durante los treinta años en que una guerra civil [los militares] masacró a su población, especialmente a la de origen maya.

Un conflicto en el que las cifras, que son personas con nombres, apellidos, padres, madres e hijos y sueños, como tenemos que recordar a veces para no perdernos en la inmesidad, desbordaron proporcionalmente las dictaduras de Chile, Argentina o Uruguay: más de 200.000 personas fueron torturadas, asesinadas y desaparecias en más de 600 matanzas, más de 440 comunidades mayas exterminadas y más de medio millón de desplazados para salvar sus vidas.

“La percepción de las fuerzas armadas en torno a los mayas como aliados naturales de la guerrilla contribuyó a incrementar y a agravar las violaciones a sus derechos humanos, demostrando un marcado componente racista de extrema crueldad que permitió el exterminio en masa de las comunidades mayas indefensas -incluidos niños, mujeres y ancianos- a través de métodos cuya crueldad escandaliza la conciencia moral del mundo civilizado” Informe de la Comisión del Esclarecimiento Histórico de la ONU

La violencia contra la población civil fue sistemática, contínua y especialmente dirigida contra la población maya con el objetivo de exterminarla, según todas las investigaciones independientes. Por ello, en estos momentos ocho altos cargos, incluído el general y presidente de Guatemala entre 1982 y 1983, Efraín Ríos Montt, se enfrentan a cargos de genocidio, tortura y terrorismo en la Audiencia Nacional en un juicio superviviente de la Jurisdicción Universal aplicable en España antes de la reforma de 2010, a partir de la cual sólo se puede abrir una investigación en aquellos casos en los que esté implicado un español. Un proceso judicial que comenzó su andadura en 1999 cuando la premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú junto a organizaciones de derechos humanos españolas y guatemaltecas presentaron una querella.

Tras doce años y varias décadas de que los crímenes fueran cometidos, las organizaciones Women´s Link Worldwide y The Center for Justice & Accountability han pedido a la Audiencia Nacional que investigue también los crímenes cometidos específicamente contra las mujeres, unos delitos que hasta hoy han permanecido en el silencio y la impunidad. Como recogen las organizaciones demandantes en su informe, la Relatora Especial sobre la Violencia contra la mujer, Radhika Coomaraswamy, fue muy clara en su informe ante la Comisión de DDHH de la ONU de 2001. “El hecho de que no se investigue, enjuicie y castigue a los culpables de las violaciones y la violencia sexual, ha contribuido a crear un clima de impunidad que actualmente perpetúa la violencia contra la mujer”.

El lunes estrenamos el Especial documental “Mujer, violencia y silencio” en el que profundizamos en las distintas formas de violencia a las que son sometidas las mujeres en Guatemala desde su nacimiento, por el sólo hecho de ser mujeres, aún más vulnerables por ser indígenas y pobres: abusos sexuales, incesto, violencia machista por parte de sus parejas, tortura, discriminación y la violencia sexual que sufrieron durante la guerra civil: varios testimonios de mujeres que sufrieron violaciones colectivas -hasta cuarenta soldados haciendo cola para violarlas-.

Las violaciones, las mutilaciones, la explotación sexual, las esterilizaciones a fuerza de violarlas y desgarrarlas, de provocarles abortos forzados, de feticidios -rajarles el vientre y sacar los fetos-, fueron torturas cometidas sistemáticamente por el Ejército y por los paramilitares contra estas mujeres. Mientras se lo hacían, como podrán ver en el Especial, les decían, por ser indígenas, “no son gente, son animales”. Muchas de estas mujeres nunca contaron estos crímenes y las que lo hicieron, o se supo en su comunidad, fueron rechazadas, despreciadas, expulsadas.

Estos días, como parte de esta petición de que se investigue la violencia de género durante el conflicto, Patricia Sellers, abogada experta en derecho penal internacional y asesora en asuntos de género para varios Tribunales Penales Internacionales, y María Eugenia Solís, abogada y experta en violencia de género contra la población maya durante el conflicto armado guatemalteco, prestarán testimonio de por qué es fundamental incluir estos delitos en la causa.

En conversación telefónica, María Eugenia Solís, además de experta en este asunto, jueza ad hoc en la Corte Interamericana de Derechos Humanos hasta 2010, nos explica cómo en un país donde se cometieron miles de delitos sexuales contra las mujeres, apenas sean, no ya juzgados, sino conocidos entre la población. “La Comisión de la verdad que hizo la ONU, con muchos recursos, no contemplaba un protocolo para esta violencia. Sencillamente no se plantearon que existiese así que no preguntaron. Lo que está documentado en esa investigación fue porque las mujeres lo mencionaban colateralmente: ‘pues mira que a mi hermana la colgaron de un palo para aterrorizar a toda la comunidad, pues mira que nos violaron y…’. Pero las mujeres acudieron a hablar de los otros: de cómo habían desaparecidos a sus maridos, a sus padres.. No de ellas.”.

El silencio

Una de las mujeres entrevistadas en el Especial “Mujer, violencia y silencio”, que fue violada por decenas de soldados, uno tras otro, por lo que después perdió a su bebé que nació con el cuello dislocado, nos contaba cómo no se lo había contado a su marido hasta veinte años después. Y porque participó en un taller de empoderamiento en el que se le fue preparando para aceptar lo que había vivido. Solís explica la razón de esta conducta: “Está naturalizada la violencia contra las mujeres. Antes, durante y después del conflicto. Las mujeres han vivido en unos niveles de desigualdad descomunales con respecto al resto de la sociedad. No se reconocen como sujetos.

El primer trabajo con ellas es conseguir que piensen que son seres humanos, que no es normal que abusen de ellas. Aunque lo hayan hecho desde pequeñas porque había mucho incesto. Y hay que tener en cuenta las reacciones después de que fueran violadas por los combatientes, que fueron muy diversas pero nunca de solidaridad: eran consideradas traidoras, sucias, como sus hijos si se habían quedado embarazadas de sus agresores… Se supone que ellas deberían haber hecho todo lo posible por morirse antes de ser violada. Por todo ello se sienten culpables. Pero además es que sus violadores siguen siendo sus vecinos. Están rodeadas de puro enemigo. Hay mujeres que a la vuelta de la presentación de un informe que recogía su testimonio, volvieron a ser violadas por los mismos”.

El 88% por ciento de las mujeres violadas y torturadas fueron indígenas, una cultura en la que son las mujeres las transmisoras de la cultura, de la lengua, de la forma de curar... Es decir, de su ser maya. Tal y como explican en su planteamiento las demandantes de que la violencia sexual sea incorporada a este proceso, estaban aniquilando no sólo a sujetos sino a las encargadas de perpetuar la vida y la cultura, como parte del plan de genocidio. Muchas de ellas nunca pudieron aguantar que ningún hombre se volviera a acercar a ellas. Las destrozaron físicamente, pero también como personas. “Las sacaban de sus casas y las llevaban a lugares sagrados y allí las violaban, les hacían pasear desnudas. A otras se las llevaban a los destacamentos como esclavas sexuales y para que limpiaran, cocinaran…”.

La justicia supranacional, a través de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ya condenó uno de los casos más flagrantes -si cupiese grados en este contexto de barbarie-. Se trató de la masacre cometida por los kaibiles, el cuerpo más sanguinario del Ejército guatemalteco, entrenado por Estados Unidos- en la aldea del norte del país Dos Erres, en la región del Petén. Allí,16 militares, como prueba de graduación, rajaron los vientres de las mujeres y sacaron a los fetos con sus propias manos. Así, “y a puro golpe”, como explica Solís, asesinaron a 252 personas, la mayoría mujeres, ancianos y niños. Pero no fue hasta abril de este año cuando uno de los supuestos responsables de esta masacre, Jorge Sosa Orantes ha sido reclamado por la Justicia. El juez Santiago Pedraz, instructor del caso, pidió a Canadá su extradicción para ser juzgado por genocidio.

Pero la Corte Interamericana sólo puede condenar al Estado y hacer recomendaciones. Por eso, cuando se le pregunta a Solís por cómo valora la reforma de la Jurisdicción Universal en España es tajante: “Es lamentable porque para los hechos del presente tenemos a la Corte Penal Internacional. Pero para el pasado la única esperanza que nos queda son los Estados como España que tienen la posibilidad de hacer justicia y que están obligados, además, por ser firmantes de los tratados internacionales. Espero que el pueblo español que ha sido tan solidario con la causa guatemalteca siga el proceso con atención y se sienta orgullloso de lo que su Estado es capaz de hacer”.

Periodismo Humano

lunes, 13 de junio de 2011

¡No es NO!

La llamada 'Marcha de las Putas' ha recorrido este fin de semana varias ciudades del mundo, entre ellas varias mexicanas o australianas. No se trata de trabajadoras sexuales, sino de mujeres que reclaman respeto para las víctimas de abusos sexuales que son culpabilizadas por su forma de vestir.

La idea de estas marchas globales surgió en enero, cuando un policía canadiense, Michael Sanguinetti, daba una charla en la Universidad de Toronto a cerca de cómo evitar la violencia sexual. "Las mujeres deberían dejar de vestirse como putas para evitar violaciones", dijo Sanguinetti.

Enseguida en Canadá los colectivos de mujeres se organizaron y el 3 de abril realizaron en Toronto la primera 'Slutwalk' o 'Marcha de las putas', donde las mujeres se manifestaban con ropa ajustada, minifaldas, tacones y escotes al grito de "¡No es no!".

Importantes ciudades de todo el mundo como Melbourne, Montreal, Los Ángeles, Seattle, Filadelfia y Londres, entre muchas otras, replicaron la marcha.

"No importa la vestimenta, el lugar, ni la compañía; nada justifica la imposición de relaciones sexuales o el acoso sexual", destacan las organizadoras de esta marcha.

martes, 7 de junio de 2011

Feministas en Sol: Aula sin muros

Las compañeras y compañeros de la carpa de feminismos de Madrid, explica porqué han dejado de pernoctar como Comisión en la acampada del 15-M.

La comisón de feminismos de Madrid hace una tarea más que necesaria en Sol, nos recuerda que un cambio en sistemas económico o laboral profundos hacia algo más igualitario y democrático no son posibles sin un cambio de valores patriarcales que perpetuan la violencia de nuestra jerarquía social, actos que a menudo cada un@ de nosotr@s perpetuamos con actos tan "banales" como las bromas y tan graves como ignorar lo que pasa a nuestro alrededor.

El jueves, las compañeras y compañeros de la carpa de feminismos de Madrid, tras un debate interno, decidieron que ya no pernoctarían como comisión en la acampada, y que a título individual, cada persona del grupo, como cuerpo libre, dormiría o no en la Puerta del Sol.

Esta decisión vino condicionada por la situación que varias mujeres, lesbianas, transexuales, gays transgéneros e intersex, estaban viviendo durante las noches en la acampada, debido a los diferentes tipos de agresiones (intimidaciones sexuales, tocamientos, miradas, gestos, desautorización y abusos de poder, insultos y agresiones físicas, contactos sexuales -y no sexuales- no consentidos, actitudes paternalistas) y ante lo cual no se sentían seguras.

Toda su reflexión se materializó en un comunicado que presentaron ante intercomisiones y la asamblea general, que lo aprobó. (1)

Tras esta aprobación, varios medios de comunicación, sesgando, tergiversando y reduciendo el discurso de las compañeras y compañeros, y con un tratamiento completamente morboso y espectacular de la información; publicaron varias noticias en las que se hablaba de violación y terror en Sol, y un gran número gente, también perteneciente a la acampada, se lanzó a cuestionar, insultar y criminalizar a las mujeres feministas de la comisión.

A través de este linchamiento colectivo (2) extraemos varias ideas que nos asustan y nos enfurecen, y confirman una vez más que la violencia contra las mujeres, lesbianas, gays, transexuales, transgéneros e intersex, se vive con normalidad y aceptación, e incluso con apoyo implícito y a veces explícito por parte de mucha gente.

Ante la tergiversación mediática de la denuncia de la comisión de feminismos, no hemos encontrado una respuesta colectiva y crítica, que les recuerde a esos mismos medios, que los protocolos informativos sobre violencia de género dicen que la violencia machista no es sólo la violación o el asesinato, sino que es una violencia estructural que se expresa de múltiples maneras, y que no se debe informar sólo de sus expresiones más extremas, ni manipular dicha información, ya que descontextualizando dicha violencia, se invisibilizan el resto de agresiones sexistas que están implicadas en el proceso.
Según dichas recomendaciones (3), la comisión de feminismos hizo lo correcto: visibilizó estas violencias, especificando a qué se referían (algo que algunos medios no hicieron), y también mostraron la capacidad de respuesta de las mujeres, haciéndolo público y argumentando el porqué de su decisión, en vez de reproducir el estereotipo de víctima.

La respuesta ante estos hechos, cabría esperar que hubiese sido de apoyo y solidaridad con las y los compañeros feministas, y de búsqueda colectiva de una estrategia que erradicara estas situaciones, además de una condena pública y unánime contra algunos medios de comunicación, no sólo por intentar descontextualizar y tergiversar el comunicado, sino por poner en riesgo la integridad física y psicológica de los millones de mujeres lesbianas, transexuales, transgéneros e intersex, de todo el estado, que sufrimos esta violencia (llamada micro e nvisibilizada) cotidianamente.

Por el contrario, las críticas e insultos han sido contra las personas que denunciaron esta situación, con discursos como: “lo que pasa en Sol es algo NORMAL que se puede dar en este tipo de situaciones”, “los tocamientos, intimidaciones o desautorizaciones no son una agresión”, o que “cuando se habla de agresión sexual, se está hablando exclusivamente de violación” .

NO es así; lo que ocurre en Sol, como en la mayoría de plazas, calles y casas del estado español y el resto de poblaciones del mundo, es HABITUAL, pero no normal, a menos que nos parezca normal que una persona por el hecho de no ser un hombre, tenga la obligación de aguantar las violencias que las compañeras han visibilizado. Son agresiones sexistas, y muchas de ellas agresiones sexuales, porque que te toquen el culo o las tetas, o que se froten contigo, o que te acosen verbal o físicamente, o tengas que aguantar también miradas irrespetuosas o invasivas buscando un contacto sexual, lo son. Y negar esto es dar libertad a que estas actitudes (denigrantes e intimidatorias para quien las sufre), se naturalicen favoreciendo que cuando una mujer, sea violada sigamos viéndolo como un hecho aislado que no sabemos como enfrentar.

También leemos, estupefactas, que los hechos que las compañeras feministas denuncian no pueden tipificarse legalmente como agresiones sexuales, y nos preguntamos qué legitimidad tiene esta afirmación hecha por algunas personas, cuando llevamos más de dos semanas ocupando las plazas, cuando nos negamos a aceptar los argumentos de las juntas electorales en las jornadas de reflexión, cuando estamos demostrando que legalidad y legitimidad no tienen por qué ir unidas. Ante denuncias como las realizadas por las compañeras, no creemos que la respuesta deba ser recurrir a argumentos legalistas que legitiman un sistema que no nos representa. Y no solo eso, sino que se basa en estructuras machistas que niegan la voz, la credibilidad y dignidad de las mujeres, lesbianas, transexuales, gays, transgéneros e intersex. Las mujeres son objeto de agresiones específicas por el hecho de serlo, y asumirlo, visibilizarlo e intentar erradicarlo nos ayuda a romper con el estigma victimizador.

La denuncia que se hizo en Sol (como también hace días en Plaça Catalunya), no fue hecha porque suceda sólo allí, sino porque somos un movimiento heterogéneo que ocupa las plazas y queremos que al menos en esos espacios se trabaje para que todos y todas podamos sentirnos seguras y respetadas, y desde ahí, trasladar nuestra toma de conciencia al resto del mundo, para que entre otras cosas, ninguna mujer sufra agresiones.

No son sólo “las feministas de Sol”, somos muchas y muchos que apoyamos su discurso y su comunicado. Porque sufrimos agresiones sexistas cotidianamente, un ataque como el sufrido por la comisión de feminismos nos da rabia y nos entristece, y además, sabemos que dificulta enormente el que otras mujeres reconozcan que se sienten agredidas, intimidadas y minusvaloradas. Porque parece que hay que recurrir a un “agresionómetro” popular que nos diga si tenemos derecho o no a sentirnos agredidas.

Que el resto no reconozca estas violencias y que la acampada no asuma estos principios básicos para lograr una sociedad más justa y digna, provoca una situación de permanente cuestionamiento de nuestros argumentos, nos obliga a dedicar mucha energía a esto y nos resta para todos los demás temas que estamos trabajando. (4)
En las comisiones feministas estamos trabajando en profundidad para elaborar discurso, propuestas, herramientas y acciones dentro de las acampadas, y al mismo tiempo hacemos un esfuerzo por transversalizar la perspectiva de género en las demás comisiones.

Creemos que la respuesta pasa por asumir que en las plazas en las que convivimos se reproducen las violencias y desigualdades que existen fuera de ellas, y por trabajar y debatir para identificar qué esquemas de opresión estamos reproduciendo y cómo podemos cambiarlos. La solución no pasa por atacar a quien denuncia estas opresiones y pensar que nosotras y nosotros no participamos de ellas, sino escucharlas para aprender a detectar las violencias invisibilizadas. Este es un trabajo de todas y todos, desde planteamientos feministas y no victimistas, no solo de la comisión de feminismos.

Nosotras hemos vivido las situaciones que denuncian las compañeras y compañeros de la comisión de feminismos de Sol, y creemos que en este momento, todas las mujeres que nos reconocemos en situaciones parecidas, debemos intervenir para decir que no son sólo ellas y que las violencias nos afectan a todas y que no queremos que vuelvan a quedar invisibilizadas.

(1) http://madrid.tomalaplaza.net/2011/06/03/feminismos-dejamos-de-dormir-en-sol-pero-seguimos-vinculadas-al-movimiento/

(2) Ver comentarios en
http://madrid.tomalaplaza.net/2011/06/03/feminismos-dejamos-de-dormir-en-sol-pero-seguimos-vinculadas-al-movimiento/

http://madrid.tomalaplaza.net/2011/06/03/comunicado-feminismo-agresiones-acampada/

(3) “Los medios de comunicación tratan como violencia de género aquel acto criminal, puntual y extraordinario por el que un hombre mata a una mujer con la que mantenía o había mantenido relación sentimental estable. Ocurre así, que muchas veces, el tratamiento de esta información se cubre con la plantilla de cualquier suceso con resultado de muerte asesinatos u homicidios entre miembros de bandas, o a desconocidos, como consecuencia de móviles como el robo, ajuste de cuentas y muchos otros casos).
Sin embargo, la violencia de género debe informar de toda conducta activa u omisiva de violencia o agresión, basada en la pertenencia de la víctima al sexo femenino; es decir, de conductas tales como:
Malos tratos físicos, psicológicos y económicos.
Agresiones sexuales forzadas por el agresor y no consentidas por la mujer.
Abusos sexuales a niñas.
Acoso sexual laboral.
El tráfico o utilización de mujeres y niñas con fines de explotación sexual, prostitución y comercio sexual.
Mutilación genital femenina.
Violencia contra los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres
Cualesquiera otras actuaciones o conductas que lesionen o sean susceptibles de lesionar la dignidad o integridad de la mujer. ”

http://feministesindignades.blogspot.com/p/manifest.html

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"Ahora, al fin, voy encontrando más y más mujeres, identificadas con las mujeres que tienen la valentía necesaria para compartir la carga eléctrica de lo erótico sin disimular y sin distorsionar la naturaleza tremendamente poderosa y creativa de esos intercambios. Reconocer el poder de lo erótico en nuestra vida puede proporcionarnos la energía necesaria para acometer cambios genuinos en nuestro mundo en lugar de contentarnos con un cambio de papeles en el mismo y manido escenario de siempre".

Audre Lorde. "Usos de los erótico: lo erótico como poder"

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Feministas en Sol
http://twitter.com/#!/feministas_sol
http://www.facebook.com/pages/Feministas-Sol/217644771588739

viernes, 3 de junio de 2011

La Revolución será Feminista



Hace unos días volví a Sol invitado por un amigo que se ocupa de la biblioteca infantil, la que está en la guardería, y aproveché para intentar aclarar uno de los episodios más oscuros de este movimiento. Me refiero a cuando la palabra “feminista” fue arrancada de una pancarta que acababa de ser colgada por un grupo de feministas en la ya famosa “fachada de Paz Vega”.



Este infame episodio, que revela más del talante de gran parte de los “indignados” que todos sus ambiguos lemas juntos, ocurrió del siguiente modo: varias mujeres, que muchos acreditan como miembros de la mítica Eskalera Karacola, empezaron a colgar un enorme lema que decía: “La revolución será feminista”. La plaza aplaudía entusiasmada cada vez que las mujeres, que treparon por el andamio, colgaban una nueva palabra: “La”, bieennnn, salva de aplausos, gran entusiasmo revolucionario; “revolución”, bieennnn, salva de aplausos, gran entusiasmo revolucionario, gritos de afirmación “esto es una revolución, sí”; “será”, bieennnn, salva de aplausos, gran entusiasmo revolucionario… “feminista”, shock, silencio incómodo, algunos aplausos indecisos, pero una gran parte de la plaza, según me cuentan, empieza a abuchear y a gritar contra la palabra “que no es nada revolucionaria” (¿¿!!). Las feministas que habían decidido exponer lo obvio (el feminismo como movimiento ha generado las más importantes revoluciones del pasado siglo) se quedan perplejas y se bajan algo desconcertadas.

Entonces un joven, un machista de mierda, se sube y arranca la palabra feminista de la pancarta ante el gran regocijo general. A continuación se dirige al público en la plaza y hace el gesto de un gorila golpeándose el pecho en clara referencia al macho dominante. La plaza le vitorea y ríe la gracia “revolucionaria”. Nadie se acuerda entonces del tan cacareado “consenso”.

Es curioso este interés de los “indignados” en no adherirse a ningún movimiento u organización, en no tener que explicar sus antecedentes, sus credenciales activistas. Yo creo que, sobre todo, se debe a que si las tuviesen que exponer nos enteraríamos de que el 99% de los entusiasmados revolucionario jamás han hecho nada más que plegarse al sistema (aunque no es un descrédito, siempre es buen momento para iniciar la rebeldía). Ese rasero igualador es el que ha hecho posible que este movimiento haya sido tan popular. La mera asistencia acredita la pertenencia. ¿En serio da igual una feminista luchadora de la Eskalera Karacola, que lleva décadas planteando una alternativa autogestionada, que una persona que bien podría ser el oportunista gorrón-casas de amigos para quedarse “unos días”? No lo creo.

Llevo días escuchando a la gente más dispar (desde genuinos millonarios y fascistas hasta jóvenes despistados) afirmar que esta es la revolución que cambiará nuestra historia. Que da igual quién haya ganado las elecciones porque la democracia de antes se ha quedado caduca, aunque la maquinaria del PP ya se haya puesto en funcionamiento coordinándose entre comunidades y ayuntamientos para repetir las operaciones de Madrid, Murcia y Valencia. No es popular recordar que la democracia “no real” (que es la real, la que manda) no se ha detenido y el resultado es un verdadero golpe de estado de las derechas. Pero hablar de eso es “reaccionario”, “burgués”, “contrarrevolucionario”. Cuestionar la realidad de la revolución es causa inmediata de purga revolucionaria, aunque lleves años movilizándote contra ese sistema que nos asfixia (y preguntándote dónde mierda estaban todos esos jóvenes en las manifestaciones y protestas a las que fuiste). La respuesta suele ser que no hay que cuestionar su valía sino abrazarla, mimarla, animar a esos nuevos revolucionarios, por muy sospechosamente atentos a las modas que parezcan.

¿En serio? ¿De verdad hay que considerar revolucionarios a unos jóvenes sistematizados, que han abrazado los valores patriarcales, exponentes claros del analfabetismo alternativo del que adolece quien está “institucionalizado”, integrado en el sistema hasta tal punto que ni sabe ni quiere pensar fuera de él, que ni siquiera sabe que el feminismo es un ideal, un pensamiento que abarca, afecta, por igual a hombres y mujeres? ¿Qué revolución se ha hecho “consensuando” lo que la mayoría ya cree, reforzando lo ya aceptado por la mayoría, sin ninguna discrepancia? Ninguna. Sobre todo porque la dictadura de la mayoría es lo que ha hecho necesaria (y es cada vez más necesaria, creedme) una revolución que traiga una alternativa a este corrupto sistema capitalista.

El concepto de una revolución que sea popular, que no ofenda a nadie y que no sea conflictiva, es un chiste. Pero esto pocos articulistas lo ha dicho. Se han limitado a adherirse a la moda del momento esquivado cualquier arista en la que su benevolente magnanimidad pudiese engancharse. Y este movimiento ha tenido más aristas que una alambrada de espinos, creedme.



Aunque unos días después colgaron otro cartel más pequeño junto al roto que dice “Sin feminismo no habrá revolución. Igualdad. Apoyo mutuo” (se aprecia en la primera foto) y es evidente en esta segunda foto que el movimiento feminista estuvo desde el primer momento, creo que tener que educar a estas alturas a una masa de jóvenes que supuestamente deberían haber evolucionado dice mucho sobre el potencial de este movimiento.

Yo apoyo las movilizaciones, estoy a favor de la protesta contra un sistema que nos está hundiendo con él, pero creo en protestas reales que planteen un conflicto para el sistema y una alternativa. De hecho de eso llevo años hablando en mis libros y en mi teatro. Especialmente en mi última obra “Movilizarse no es hablar por el móvil”, en la que expongo que o respondemos a estos desmanes o nos hundimos. Pero me preocupa la abstracción, blandeza y sumisión de este movimiento. Por mucho que se empeñen algunos en negar cualquier defecto y acusar de “contrarevolucionario” a cualquiera que cuestione su eficacia. Algo que surge desde el verdadero activismo y a lo que debería ser capaz de responder el movimiento 15M si estuviese destinado a cambiar mentes, no seducirlas por la simpatía.

jueves, 2 de junio de 2011

Presentación de la revista feminista "La Madeja" a cargo de sus autoras

El próximo viernes 3 de junio os invitamos a la presentación de los dos números de la revista feminista "La Madeja", en palabras de sus autoras:


Porque teníamos ganas de escribir, ganas de gritar, ganas de dialogar, ganas de leer, ganas de jugar con otros lenguajes. Porque queríamos hacerlo con otras, con otros. Porque pensamos que necesitamos miradas feministas para ver y re-crear el mundo. Porque deseamos liar, deshacer y rehacer la madeja e invitarte a que también lo hagas tú…


En el año 2010, en el grupo de feminismo de Cambalache surge la idea de publicar una revista. Pensamos que era un espacio propicio para dialogar, disentir, aprender, criticar, visibilizar, socializar conocimientos, posicionarnos, hacer(nos) preguntas... Y no sólo con el resultado final, sino también en el propio proceso de elaboración. Invitamos entonces a sumarse más personas hasta formar un grupo heterogéneo y múltiple en el que, desde una mirada feminista, entremezclar diversas voces. Creemos que tener una mirada feminista significa reconocer que un mismo hecho no incide por igual en las distintas personas que conformamos esta sociedad como consecuencia de cómo se nos identifica dentro de ella. Desde este punto de vista, además de querer dar espacio en la revista a perspectivas tradicionalmente invisibilizadas en los medios de comunicación (biografías, afectos, vida cotidiana, nuevas masculinidades, los afectos y relaciones, etc.), queremos ser críticas con el patriarcado y el capitalismo, asumiendo que trabajar por un mundo más justo para las mujeres implica trabajar también por todos los otros que se encuentran en los márgenes.


La revista, como el resto de Cambalache, es un proyecto autogestionado. Por esta razón, para que sea sostenible, os animamos a comprarla y a distribuirla en vuestros colectivos. Aunque, como el resto de nuestras publicaciones, está editada bajo licenca copyleft, y puede descargarse gratuitamente en nuestra página web:

www.localcambalache.org.
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Equipo de redacción de /*La Madeja*/

Os esperamos!

miércoles, 25 de mayo de 2011

La Xunta recorta los derechos de la mujer con su ley de familia

El Consello Económico e Social dice que la norma supone volver al patriarcado

http://www.publico.es/espana/361387/la-xunta-recorta-los-derechos-de-la-mujer-con-su-ley-de-familia

La ley de familia que prepara la Xunta de Galicia busca recuperar "el rol tradicional de la mujer para ahorrar en servicios sociales". El dictamen emitido la semana pasada por el Consello Económico e Social (CES) de Galicia no deja lugar a dudas: el anteproyecto legislativo del PP recorta derechos a las mujeres al impedirles "decidir libre e informadamente sobre su maternidad". Entiende el CES que el objetivo único de la política familiar del Gobierno de Alberto Núñez Feijóo es el de "fomentar la natalidad y el derecho a la vida en formación".

El texto legislativo, cuya entrada en el Parlamento está previsto para el primer trimestre de este mismo año, supone para el CES un claro "retroceso" en los avances sociales logrados en los derechos de las mujeres al recuperar la "retórica de la familia heterosexual y la maternidad como rol social vital", lo que en la práctica supone volver al "patriarcado".

El CES afirma que la ley impide a las mujeres decidir sobre su maternidad

Se vanagloriaba el mes pasado la conselleira de Traballo e Benestar de la Xunta, Beatriz Mato, de que el Ejecutivo gallego destinaría un capítulo específico a estos núcleos familiares y añadía que el cuidado de personas mayores tendría la misma consideración que el de los hijos a la hora de acceder a ayudas. A su juicio, la normativa "es la primera ley de Galicia que considera a las personas mayores como miembros activos y protege a la mujer gestante como unidad familiar".

El reciente dictamen del CES denuncia además que la Xunta busca promover la acogida y la adopción como "alternativa para que la mujer gestante pueda continuar con su embarazo", una decisión que el Consello censura al no hallar en el texto mención al aborto. Así, exige una rectificación para que quede garantizada la "protección institucional" de las mujeres que decidan poner fin de forma voluntaria a su embarazo.

De la misma manera, el Consello echa de menos que la ley no distinga entre maternidad y sexualidad y reclama "libertad" para que las mujeres puedan tener acceso a métodos anticonceptivos. Considera el CES que la labor de la Xunta es "proteger" a las mujeres en lugar de garantizar que pueden ejercer su derecho a la maternidad, y critica, "por no ajustarse a derecho", que equipare a los hijos nacidos con los que han sido concebidos, lo que permitirá a las embarazadas solicitar ayudas o plazas en guarderías para sus hijos "en estado de gestación". El CES cree que el texto está plagado de referencias ideológicas al aludir de manera continua al "derecho a la protección de la vida" y censura que se promueva que el desarrollo personal pase sólo por la familia, "una visión tremendamente reducionista".

La Xunta destaca la protección a la gestante "como unidad familiar"

Socialistas y nacionalistas se han sumado a las críticas. PSdeG y BNG entienden que la ley fomenta "el modelo familiar de la ultraderecha" y exigen su retirada. Por su parte, Mato defiende el texto por ser una norma "pionera e innovadora que defiende los derechos de las mujeres". Además, no cree que sea una ley regresiva "sino todo lo contrario", ya que incluye "todas las modalidades de familia", incluidas las conformadas por "mujeres embarazadas", a las que se refiere expresamente la ley. El PSdeG cree que lo que pretende Feijóo es "vulnerar la Ley del Aborto", y en el BNG consideran que "supone un paso atrás en los derechos de la mujer", a la que el texto concibe "como cuidadora para ahorrar".

martes, 24 de mayo de 2011

Feministas elaboran un Manifiesto explicando los motivos para estar en las plazas y apoyar el 15-M

Lo que se ha denominado Movimiento 15-M, por haber comenzado su andadura pública con una manifestación el pasado domingo en diferentes ciudades españolas, se ha tornado más potente y se ha extendido a toda la geografía española y a más de una treintena de ciudades europeas y a otros puntos de América Latina. Este movimiento, que se declara no partidista y sí político, tiene el motor de la “indignación”, como casi todas las rebeliones, pero ha demostrado una calidad y una forma de desarrollarse totalmente novedosas, instalando el código de la no-violencia, trasladando e involucrando por sintonía, por un sentir común.

Si lo multitudinario se tiende a relacionar con lo desorganizado, ‘Democracia Real Ya’ es la demostración de todo lo contrario. Desde sus orígenes, el movimiento ha demostrado una gran inteligencia y una gran efectividad organizándose mediante comisiones temáticas abiertas.

Las personas participantes se recuerdan continuamente que no hay que entrar al juego de las provocaciones que se puedan producir, eluden los slogans confrontativos y llaman a no beber alcohol para “mantenerse al cien por cien”. Sin duda, algo nuevo está pasando.

En la puerta del sol de Madrid hay espacio para las distintas iniciativas, reivindicaciones y sensibilidades. Y sobre todo, hay una atmósfera que facilita que surjan respuestas nuevas ante las dificultades y retos.

"La revolución será feminista"

Un ejemplo fue lo que sucedió el jueves pasado, cuando alguien arrancó de cuajo una pancarta que decía "La revolución será feminista o no será". La reacción de la carpa feminista fue convocar un taller de feminismo para “principiantes” al que asistieron muchas personas. Y allí preguntaron qué se entendía por feminismo y se esclareció acerca de su significado en el momento actual.

Las feministas también han elaborado un Manifiesto en el que explican los motivos para estar en las plazas y apoyar el 15- M:

“Queremos una sociedad en la que el centro seamos las personas y no los mercados. Por eso reivindicamos: servicios públicos gratuitos y vitales como la educación y la salud frente a los recortes sociales y la reforma laboral.

Exigimos el uso de un lenguaje no sexista que nombre a todas las personas y esté libre de homofobia, machismo y racismo.

Queremos el compromiso de hombres y mujeres para la construcción de una sociedad donde no tenga cabida la violencia machista.

Las personas somos dueñas de nuestro propio cuerpo, por eso somos libres para decidir sobre él, disfrutar y relacionarnos con él y con quien nos dé la gana.

Queremos una sociedad diversa donde se respeten las múltiples formas de de vivir el sexo y la sexualidad (lesbianas, gays, intersexuales, bisexuales, transexuales, transgéneros, queers…).

Reivindicamos el aborto libre y gratuito.

Es imprescindible incorporar el enfoque feminista en las políticas económicas, en los servicios públicos, en la creación de otro modelo de ciudad y en las políticas ambientales para salir de la crisis.

Exigimos que las Trabajadoras Domésticas o Empleadas del Hogar estemos incluidas en el régimen general de la seguridad social. Exigimos que la transexualidad no se trate como una enfermedad.

Exigimos papeles para todas y que las mujeres migrantes disfruten de todos los derechos”.

“La revolución será feminista o no será” asegura una de las portavoces del colectivo desde una de las carpas de Sol. Se trata de una revolución por la libertad de todos y todas, de hombres y mujeres que comienzan a despertar a pesar de los impedimentos y la opresión de un sistema político, económico y social que se olvidó de las personas y construyó un mundo de papel cuyo único valor es el dinero.

Habrá avances, retrocesos y dificultades, falta de acuerdo y distintos puntos de vista que tendrán que converger, pues destaca la apuesta por el proceso, que va más allá de la inmediatez y del pragmatismo, una nueva postura vital ante el mundo que irá creciendo sostenida por las buenas intenciones y el genuino intento que jóvenes y no tan jóvenes, han lanzado al futuro. Se abre pues un camino de aprendizaje.









Continuidad

Tras una semana de múltiples y multitudinarias manifestaciones por toda España y por todo el mundo, 15-M ha decidido dar un paso más: ir a los barrios. La iniciativa ha surgido de una de las comisiones que se han creado en el seno del movimiento, la comisión de Expansión, y da respuesta al interrogante de cómo seguirá todo esto más allá de las elecciones del 22 de mayo.

La fecha que se ha elegido ha sido el próximo sábado 28 de mayo, a las doce del mediodía. A esa hora, todas las asambleas de municipios y barrios que se creen y que decidan ponerse en marcha se sincronizarán y comenzarán a hacer planes.

Mientras tanto, la comisión de Expansión está recogiendo información de todas aquellas personas que quieran poner en marcha la iniciativa y está elaborando un listado con todos los lugares que se están proponiendo.

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Sociedad – Feminismo – Movimiento feminista; 23 mayo (11);

martes, 17 de mayo de 2011

Las jóvenes viven un "espejismo" igualitario

Varias expertas y jóvenes activistas creen que la lucha feminista se ha relajado entre las adolescentes

PAULA DÍAZ MADRID

Fuente: Diario Público

http://www.publico.es/espana/376444/las-jovenes-viven-un-espejismo-igualitario

Nuestras madres nos han contado que la revolución ya está hecha, que en los setenta ya consiguieron lo que demandaban. Ahora vemos que nuestra vida no es más complicada que la de un hombre. Por eso la lucha feminista se ha relajado, sobre todo, entre las más jóvenes". Esta es la conclusión de Rita Maestre, estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid, de 23 años, y miembro de la asociación Contrapoder.

Como ella opinan varias expertas feministas, que alertan del "espejismo" de igualdad que viven las adolescentes hoy en día. Así lo define Laura Nuño, catedrática de Género, que cree que las jóvenes sólo se dan cuenta de las desigualdades entre hombre y mujer "cuando tienen hijos o cuando quieren promocionar su carrera". En la misma línea se posiciona Gimena Llamedo, presidenta de la Federación de Mujeres Jóvenes. "Las más jóvenes no ven el techo de cristal, la diferencia salarial, la falta de conciliación; no se dan cuenta de que hay que seguir luchando", concluye.

"Las jóvenes no perciben la lucha feminista como necesaria porque viven en una falsa apariencia de igualdad", resume Yolanda Besteiro, presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas. "Simplemente, no son conscientes del problema", confirma Rita Maestre.

En Sabadell (Barcelona), las jóvenes feministas de Justa Revolta comparten su postura. "A mí me educaron igual que a mi hermano", señala Georgina Monge, de 25 años, activista de la asociación desde hace más de siete años. "Pero cuando cumplí los 15 y empecé a relacionarme con chicos vi conductas que no me gustaban, como la posesividad y los celos, y ahí me di cuenta de que había cosas que cambiar", añade.

Pero no todas las jóvenes reaccionan ante esas actitudes. El informe Igualdad y prevención de la violencia de género en la adolescencia, elaborado por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, alertó el verano pasado de que el 9,2% de las chicas de entre 13 y 18 años ha sufrido situaciones de maltrato por parte de su pareja: insultos, golpes e, incluso, obligación de realizar prácticas sexuales.

Además, un 26,2% de los chicos y un 10,1% de las chicas, no consideran el control y el insulto por parte de su pareja como síntomas de violencia machista. En conflictos de sexo, un 4,3% justifica el uso de la violencia.

Permisividad al maltrato

"Si toleran eso es probable que en un futuro tengan una permisividad muy alta al maltrato", alerta Besteiro. Rita Maestre señala, además, que "hay otras formas de violencia simbólica aceptadas por las adolescentes, como permitir que te toquen el culo en una discoteca".

"Las jóvenes ven el feminismo como algo antiguo, pero sus modelos afectivos se basan en una idea de amor a lo John Wayne, en la que control es sinónimo de cuidado", sentencia Nuño. Además, "viven la soledad como un fracaso y por eso es más fácil que traguen con lo que sea para no estar solas", añade la catedrática.

¿La solución? Un proceso de socialización que cambie esos modelos, la adaptación del mensaje feminista a la nueva generación y la coeducación en las escuelas, concluyen las feministas.

viernes, 13 de mayo de 2011

“Sufrimos una doble ocupación por ser mujeres y por ser palestinas”


Entrevista a Khitam Saafin, vicepresidenta de la Unión de Comités de Mujeres Palestinas

Desde la Unión de Comités de Mujeres Palestinas, fundada en 1980, se lucha tanto contra la ocupación como contra una sociedad patriarcal que impide la igualdad plena. Ambas líneas de actuación han sido explicadas por su vicepresidenta, Khitam Saafin, en su visita a Valladolid en el marco de la Séptima Semana Internacional contra el Apartheid israelí, organizada en el Estado español por la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina.
En sus intervenciones, el mensaje de que las mujeres palestinas son doblemente discriminadas es recurrente.

Históricamente, las mujeres de Palestina sufrimos esta doble discriminación. Por una parte, la ocupación israelí nos ha causado mucho sufrimiento, pero por otro lado no hay que olvidar que ser mujer es muy duro en la sociedad palestina. Sigue habiendo una visión tradicional sobre nosotras que nos impide la igualdad.

Incluso se podría hablar de una tercera discriminación, la de Occidente con su mirada reduccionista y estereotipada sobre los pueblos árabes.

Sí, pero es una discriminación de la misma raíz que la de la ocupación, son de la misma escuela. El estereotipo sobre el mundo árabe que hay en la mente occidental es un nuevo tipo de opresión. Esta mirada tópica es un arma de propaganda usada para justificar la continuidad de la ocupación: los árabes son tradicionalistas, son fundamentalistas, tienen muchos problemas, así que no pueden hacer nada valioso por el mundo. Pero la realidad es que tanto la gente palestina como la árabe podríamos ofrecer muchas cosas al mundo si tuviéramos la oportunidad.

A pesar de la discriminación, las mujeres palestinas han tenido un papel crucial en la resistencia contra Israel.

Desde el principio, las mujeres palestinas desafiaron a la ocupación y soportaron por ello una pesada carga sobre sus hombros. Y hemos tenido éxito al afrontar ese desafío. La ocupación trajo el deber a todo el pueblo palestino de luchar por la liberación y las mujeres nos tuvimos que preguntar cuál era nuestro papel en esta tarea. Muchas mujeres que participaron en primera fila en la lucha nacional se evadieron del papel tradicional que la sociedad les reservaba, se hicieron más fuertes, más líderes, más informadas de lo que acontecía. Desde luego, de ninguna forma quiero decir con esto que la ocupación mejorara la situación de las mujeres, porque la ocupación en sí misma es muy dañina.

En esta tarea de empoderamiento de las mujeres y de lucha contra la ocupación, ¿cómo actúan los Comités de Mujeres Palestinas?

Trabajamos con las mujeres palestinas y para las mujeres palestinas, siempre desde una perspectiva de izquierdas y vinculando nuestra situación con la lucha del pueblo. Estamos presentes en pueblos y ciudades, en los campamentos de refugiados y en los territorios ocupados y también en las poblaciones palestinas dentro del territorio del Estado de Israel. Tenemos una gran diversidad de programas: económicos, educativos, de infancia, sanitarios… Todos están dirigidos al empoderamiento de la mujer. Sin olvidar la lucha por la liberación, en la que estamos presentes y con un papel muy destacado desde la Primera Intifada.

¿Cómo se han vivido en Palestina los levantamientos árabes?

Con gran interés, evidentemente, pero también con optimismo. La gente piensa que estos cambios pueden ayudar a superar la situación del pueblo palestino. Especialmente lo sucedido en Egipto. Es el país clave de la región, el más poblado y el más influyente. Ya lo vimos con Anwar el-Sadat. Cuando éste empezó a caer políticamente, el mundo árabe empezó también a caer.

Pero quizás se esperaba algo más de Palestina, tal vez un grado de movilización semejante al de Túnez o Egipto.

Es indudable que la división de la sociedad palestina propicia esa apatía. Además, la línea oficial de la Autoridad Palestina es la no interferencia. Pero aún así el pueblo se ha expresado. Tras la salida de Ben Ali de Túnez hubo una manifestación de apoyo, también ha habido multitud de artículos, debates, reuniones... Lo mismo ocurrió con Egipto. La Autoridad Palestina intentó prohibirlas en un principio pero después las autorizó. Quizás la reacción no es aún suficiente, pero sí que hay un profundo compromiso. Se demuestra también en las manifestaciones que ha habido para pedir unidad a las facciones políticas. Creo que es el principio de algo, los primeros pasos para lograr cambios en la sociedad palestina.

Muchas mujeres participaron en las manifestaciones de Túnez y Egipto, pero después han quedado excluidas de los órganos de toma de decisiones.

A los hombres les resulta más fácil tomar decisiones sin contar las mujeres. Y mucho más en periodos de transición como éste en los que las mujeres, históricamente, han tenido que pelear aún más por sus derechos. Sabemos que las mujeres están teniendo muchos problemas en Túnez y en Egipto, pero aún así continúan trabajando duramente para cambiar su papel en las revoluciones.

La Unión de Comités de Mujeres Palestinas es una de las organizaciones que ha lanzado la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra el Estado de Israel. ¿Es la mejor arma de la que se dispone ahora contra la ocupación?

La campaña de BDS es una de las más eficientes estrategias contra el Apartheid israelí, pero obviamente no es la única. Otras campañas referidas a los prisioneros, el derecho de retorno o la libertad de movimientos también son importantes. Tenemos que utilizar todas las herramientas a nuestro alcance para debilitar la ocupación y, a la vez, reforzar al pueblo palestino.
El próximo mes de mayo partirá la Segunda Flotilla de la Libertad, con el objetivo de romper el bloque de Gaza. En esta ocasión se fleta un barco desde el Estado español. ¿Cómo se valora esta iniciativa desde Palestina?

Como una acción muy importante y además única. El aislamiento del millón y medio de personas que vive en Gaza y su desconexión del resto del territorio palestino es un gravísimo crimen que se está cometiendo contra nuestra gente. La Flotilla es una gran iniciativa de solidaridad y de presión para obligar a romper el cerco sobre nuestro pueblo.

miércoles, 11 de mayo de 2011

[Fotos]Concentración por los derechos de las trabajadoras domésticas


Formado básicamente por mujeres, Territorio Doméstico salió a las calles de Madrid el pasado 8 de mayo para exigir sus derechos laborales.El 30% de las mujeres españolas que se ha incorporado al mercado laboral en los últimos años, lo ha hecho gracias a que otra mujer -en su mayoría inmigrantes- realiza el trabajo doméstico en su casa y/o cuida de su familia. Territorio Doméstico lo forman mujeres que han encontrado un espacio para compartir, intercambiar, analizar y proponer nuevas formas de organización entre quienes trabajan en el servicio doméstico, un espacio invisibilizado precisamente por falta de garantías laborales. Formado básicamente por mujeres, Territorio Doméstico salió a las calles de Madrid el pasado 8 de mayo para exigir, en voz alta, sus derechos laborales.