A mis hermanas feministas del Estado Español
...echo de menos sus voces de protesta ante este escalofriante relato que apareció en la prensa hace poco tiempo, relacionado con la detención de varios ciudadanos y ciudadanas vasco/as:
A mis hermanas feministas del Estado Español Los grupos y asociaciones feministas están protestando por la desparición del Ministerio de Igualdad y por las palabras que el alcalde de Valladolid ha dedicado a la ministra Pajin. Con razón. Sin embargo, echo de menos sus voces de protesta ante este escalofriante relato que apareció en la prensa hace poco tiempo, relacionado con la detención de varios ciudadanos y ciudadanas vasco/as presuntamente militantes de Ekin:
Barrenetxea fue despojada de su ropa en el mismo trayecto a Madrid, siendo trasladada desnuda de cintura para arriba y entre insultos, golpes y tocamientos en los pechos. Un guardia civil llegó a arrancarle los pantalones mientras que la forzaba para que abriese las piernas y otro no dejaba de golpearle en la cabeza. La vecina de Bilbo denuncia que fue obligada a permanecer todos los interrogatorios en bragas y amenazada con ser violada en más de una ocasión. En uno de los interrogatorios indica que «me sentaron en una mesa y me obligaron a apoyar la parte superior del cuerpo contra el mueble, mientras que me envolvían la parte trasera con una cuerda y me echaban agua fría a la entrepierna. En esta postura no dejaban de amagar con violarme».
¿Por qué no se han oído las voces indignadas de estos colectivos? Es algo que, como feminista, me duele; y no paro de darle vueltas.
¿Será porque es vasca? No puedo creerlo, cuando en España se denuncia la lapidación de "adúlteras", la ablación del clítoris o el burka en estados islámicos.
¿El manual que sigue todo terrorista para denunciar torturas? También se dice a menudo que las mujeres que denuncian una violación la habían provocado; o que hay denuncias de malos tratos para alejar a los padres de sus hijos e hijas y sacarles un buen dinero. Ante estas declaraciones (a veces por parte de magistrados) las feministas nos rebelamos y las denunciamos como una maniobra para crear una opinión en la sociedad de que cuando una mujer es agredida es que "algo habrá hecho" y dejar impunes a los agresores. ¿Por qué en este caso hay que creerse lo que diga el policía de turno sin pedir siquiera una investigación?¿ Esta mujer no tiene credibilidad? ¿Los policías sí, por que nunca jamás se ha dado el caso de que hayan agredido, golpeado, violado o matado a una mujer?
O tal vez la razón estriba en que existe un tabú con el tema vasco, las torturas y todo lo que tenga que ver con el Ministerio de Interior. Espero y deseo que no sea porque denunciarlo supondría quizá caer en la sospecha, la marginalidad y perder las subvenciones.
Las mujeres feministas han dado ejemplo, a lo largo de su historia, de valor, audacia, sentido crítico y dignidad. Me gustaría que esta llamada moviera a la reflexión.
Un abrazo.
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